AUMENTAR NUESTRA FE

29.09.2026

AUMENTAR NUESTRA FE

En Marcos 4 encontramos a Jesús y sus discípulos atravesando el mar en una barca. De repente, se levantó una fuerte tormenta que puso en peligro sus vidas. Mientras los discípulos estaban atemorizados, Jesús permanecía tranquilo. Finalmente, se levantó y reprendió al viento y al mar, y la tormenta cesó.

Después de calmar la tempestad, Jesús les preguntó: «¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?» (Marcos 4:40).

Esta pregunta no significaba que Jesús ignorara el peligro que estaban enfrentando. Los discípulos tenían razones humanas para sentir temor. Sin embargo, el problema más profundo era que todavía no habían comprendido plenamente quién estaba con ellos en aquella barca.

Habían visto a Jesús enseñar, sanar enfermos, liberar personas y realizar grandes milagros. Habían estado cerca de Él y habían sido testigos de su poder. Aun así, cuando llegó la tormenta, su temor fue mayor que su confianza en el Señor.

Esto también puede suceder en nuestra vida. Podemos asistir a la iglesia, leer la Biblia, servir al Señor y conocer muchas cosas acerca de Él, pero eso no significa necesariamente que tengamos una relación profunda con Él. La fe crece cuando buscamos a Dios, permanecemos en su presencia y aprendemos a confiar en su carácter y en sus promesas.

La verdadera confianza se fortalece cuando conocemos a Aquel en quien hemos puesto nuestra fe.



Por Ministerio Internacional de Oración
Contenido elaborado y adaptado para fines de enseñanza bíblica.

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