OBJETIVO Y PROPÓSITO DEL MINISTERIO


Mi casa será llamada "CASA DE ORACIÓN" para todas las Naciones. Isaías 56:7

Todo aquel que cree que Jesús murió por sus pecados y resucitó para vencer a la muerte, es salvo, Juan 3:16, su corazón se convierte en templo y morada del Espíritu Santo, 1 Corintios 6:19-20, se convierte en casa viviente de oración. "Porque Dios que hizo el mundo y todas las cosas que hay en él, ya que es el SEÑOR del cielo y de la tierra. No habita en templos hechos por los hombres", Hechos 17:24, es decir, Dios no habita en templos hechos por el ingenio y la arquitectura humana; Él habita en un corazón sincero, humillado, arrepentido y limpiado con la Sangre Preciosa de Cristo.

Cuando Jesús murió en la Cruz para pagar por nuestros pecados, la cortina del templo se partió en dos, Mateo 27:51, abriendo el acceso al trono de la gracia por la sangre de Jesús, Hebreos 4:14-16. Esto indica que cualquier persona sin importar su posición social, raza, lengua, sexo o edad Gálatas 3:28-29, tienen acceso pleno a Dios por medio de la oración guiada por el Espíritu Santo que habita en ellos. Entonces, donde quiera que estemos, ya sea que oremos a solas, o cerrada la puerta a nuestro Padre que está en los cielos, Mateo 6:6, o en un grupo pequeño: "donde hay dos o tres congregados en su Nombre allí estará el SEÑOR en medio de ellos", unidos y guiados con el poder de Su Espíritu Santo, nos convertimos en "Casa de Oración".

Por lo tanto, es nuestro propósito y oración que cada visitante de toda lengua, pueblo y nación, que el SEÑOR por su buena voluntad trae a este sitio web, sea inspirado por su contenido, mensajes y oración guiados por el Espíritu Santo, para que su corazón se convierta en un altar, en un templo, en casa de oración; que arda en anhelo y fervor por la presencia de Dios. Sí, que cada visitante de este sitio, con David pueda decir: "¡Anhela mi alma y aún ardientemente desea estar en los atrios del SEÑOR!", Salmo 84:2

Es nuestra oración que cada creyente en las naciones sea inspirado a edificar un altar en su corazón, un Betel, que significa, "Casa de Dios", "Puerta del Cielo", que como Jacob vea una escalera apoyada en la tierra, y la parte superior llegando hasta el cielo con ángeles llenando las copas de oro con incienso, que son las oraciones del pueblo de Dios, Apocalipsis 5:8, y ángeles bajando con respuestas prodigiosas, Génesis 28:12-19, según la voluntad de Dios buena agradable y perfecta, Romanos 12:2. Para alabanza, gloria y honra de nuestro SEÑOR. ¡Amen!

ORACIÓN: Amado SEÑOR, y Salvador nuestro, Jesucristo, te suplicamos que en estos tiempos peligrosos, de apostasía, rebelión y error, cubras a cada creyente con un manto de Oración, con una unción fresca y renovada de fervor por la Oración, que el espíritu de gracia y de súplica sean derramados en cada uno y solo te miren a ti. Zacarías 12:10, buscando tu rostro, habitando en Tus atrios, escondidos en lo reservado de tu morada, adorándote en Espíritu y en Verdad Juan 4:23. Y así estar preparados cuando se levanten las tormentas de las dificultades, tentaciones y aflicciones. Recibiendo así la fortaleza, la autoridad, y el poder que vienen de lo alto, con toda la armadura de Dios para resistir el día malo y habiendo acabado estar firmes, Efesios 6:13. Y sean otorgadas las bendiciones que tienes preparadas y que han sido retenidas por la falta de Oración.

Precioso SEÑOR, Salvador, y Redentor Nuestro, Tu que produces así el querer como el hacer en nosotros por tu buena voluntad Filipenses 2:13, produce pues, en el corazón de cada creyente, el anhelo ferviente de ser un altar encendido por el fuego de tu Santo Espíritu, dando así cumplimiento a Tu promesa que hablaste por el profeta Isaías: "Nos recrearás en tu Casa de Oración. Nuestros holocaustos (oraciones) serán aceptadas sobre Tu altar. Porque Tu casa(mi corazón, tu morada) será llamada CASA DE ORACIÓN para todas las naciones. Isaías 56:7

Entonces, el fuego en el altar de nuestro corazón estará encendido por el poder de Tu Santo Espíritu y no se apagará nunca, Levítico 6:12. Así, ardiendo con el fuego de amor por Ti, se unirá al salmista diciendo: "¡Como el ciervo anhela las corrientes de aguas, así suspira por Ti, Oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo!", Salmo 42:1. Gracias SEÑOR por lo que estás haciendo y harás, porque "con tremendas cosas nos responderás en tu justicia, oh Dios de nuestra Salvación", Salmo 65:5 ¡AMEN Y AMEN!