MANA DEL CIELO
EL MANÁ DEL CIELO
Dios provee para cada día
Texto bíblico: Deuteronomio 8:3
«Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no solo de pan vivirá el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre»
Cuando el pueblo de Israel caminaba por el desierto, tuvieron que enfrentar momentos de hambre y necesidad. En medio de aquellas circunstancias, Dios les proveyó maná del cielo para alimentarlos. Cada mañana recibían el alimento que necesitaban, y aprendieron que su sustento dependía de la fidelidad del Señor.
El maná del cielo fue una muestra de la provisión y el cuidado de Dios hacia su pueblo. Por medio de esta experiencia, los israelitas aprendieron a depender de Él y a reconocer que su vida estaba en sus manos.
Así como sostuvo al pueblo de Israel durante su peregrinación, aprendamos a confiar en su fidelidad y en sus promesas, recordemos que nuestra confianza debe estar siempre puesta en el Dios que nos sostiene.
Oración:
Padre celestial, gracias porque conoces nuestras necesidades y nos enseñas a depender de ti. Ayúdanos a confiar en tu provisión, obedecer tu Palabra y buscar cada día tu presencia. Amén
Por Ministerio Internacional de Oración
Contenido elaborado para fines
de enseñanza bíblica.
