DEVOCIONAL DIARIO

"La visión va a tardar todavía algún tiempo, pero su cumplimiento se acerca, y no dejará de cumplirse. Aunque tarde, espera a que llegue, porque vendrá sin falta." Habacuc 2:3

"Algunas cosas tienen su ciclo en una hora y otras en un siglo. Largos o cortos, los planes de Dios completarán su ciclo. Muchos de nosotros deseamos recoger nuestra fruta en junio en lugar de esperar hasta octubre, por lo que, por supuesto, la fruta es agria e inmadura. Pero los propósitos de Dios maduran lenta y completamente, y la fe espera mientras se demora sabiendo que seguramente llegará y no se demorará demasiado. Es el descanso perfecto para aprender plenamente y confiar plenamente en esta gloriosa promesa. Podemos saber sin lugar a dudas que Sus propósitos se cumplirán cuando le hayamos entregado completamente nuestros caminos y andemos en atenta obediencia a cada una de Sus indicaciones. Esta fe dará un equilibrio tranquilo y sereno al espíritu y nos salvará de la ansiosa inquietud y de tratar de hacer demasiado por nosotros mismos. Espera, y cada error se corregirá, Espera, y cada nube se aclarará, Si solo espera." A.B. Simpson.

"Cuando estamos arrojados y perplejos con las dudas sobre los métodos de la Providencia, debemos estar atentos a la tentación de ser impacientes. Cuando hemos presentado quejas y peticiones ante Dios, debemos observar las respuestas que Dios da con su palabra, su Espíritu y sus providencias; lo que el SEÑOR dirá a nuestro caso. Dios no decepcionará las expectativas creyentes de aquellos que esperan escuchar lo que les dirá. Aunque el favor prometido se diferirá por mucho tiempo, llegará por fin y nos recompensará abundantemente por esperar. El alma que espera en el SEÑOR descansará en la promesa, y en Cristo, en y a través de quien se le da. Así camina y trabaja, así como vive por fe, persevera hasta el fin y es exaltado a la gloria; mientras que los que desconfían o desprecian la suficiencia de Dios no caminarán con él. Los justos vivirán por fe en estas preciosas promesas, Rom. 1:17, mientras que el cumplimiento de las mismas se prolonga. Solo por fe vivirán, serán felices aquí y para siempre...." -Mathew Henry

La misericordia puede parecer que tarda en venir, pero es segura. El SEÑOR ha establecido, con sabiduría infalible, un tiempo para las salidas de Su poder lleno de gracia, y el tiempo de Dios es el mejor tiempo. Nosotros tenemos prisa; pero el SEÑOR será fiel a los tiempos que ha señalado. Él nunca se adelanta; Él nunca se atrasa. La Palabra de Dios es viva y nos promete que se cumplirá. La Palabra viva viene en camino proveniente del Dios vivo, y aunque pareciera dilatarse, en realidad no se está tardando. El tren de Dios no está retrasado. Sólo hemos de tener paciencia, y pronto veremos por nosotros mismos la fidelidad del SEÑOR. Ninguna de Sus promesas fallará: "no mentirá". Ninguna de Sus promesas se perderá en el silencio: "vendrá sin falta". ¡Qué consuelo hablará al oído de la fe! Ninguna de Sus promesas necesitará ser renovada como una factura que no pudo ser pagada en el día en que se vencía: "no tardará". Vamos, alma mía, ¿no puedes esperar a tu Dios? Descansa en Él, y quédate quieta en una paz indecible. "Alma mía, espera en silencio solamente en Dios, Pues de Él viene mi esperanza." "Aunque tarde, espera a que llegue, porque vendrá sin falta." - Charles Spurgeon

" Dios guarda en "la Oficina de las bendiciones retardadas," las peticiones por las que se ha orado, hasta que llegue el tiempo oportuno para responderlas. Pasa mucho tiempo para que algunos creyentes aprendan que las tardanzas de Dios no son negaciones. Hay muchos secretos de amor y sabiduría en el "Departamento de las Bendiciones Retardadas", en los cuales se ha pensado muy poco. Los hombres arrancarían verdes sus misericordias, cuando el SEÑOR quiere que maduren. " Por eso, el SEÑOR espera para tener piedad de ustedes; " (lsaías 30: 18). El te está observando pasar por los lugares difíciles y no permitirá una prueba más de lo debido. El dejará que se consuma la escoria, y entonces, vendrá gloriosamente en tu ayuda. No aflijas al SEÑOR dudando de Su amor. Mejor eleva tu cabeza y empieza a alabarlo incluso ahora por el rescate que viene en camino para tí, y serás recompensado abundantemente por medio de la tardanza que ha probado tu fé. -Adam Slowman



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DEVOCIONALES  RECIENTES

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Conforme a su Fe murieron todos éstos sin haber recibido el cumplimiento de las promesas. Más bien, las miraron de lejos y las saludaron, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra. Porque los que dicen tales cosas, claramente dan a entender que buscan una patria propia. Hebreos 11:13-14

Ninguno de los patriarcas entró en plena posesión de las promesas que Dios le había hecho a Abraham, pero murieron en fe, es decir con la certeza absoluta que llegaría, no por sus circunstancias sino por la fe en Dios quien había prometido. En su vida, no heredaron la tierra prometida. Vivieron como extranjeros, habitando en tiendas porque no tenían tierra propia (Heb. 11:9). Pudieron hacer esto porque estaban esperando a la ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios mismo (Heb 11:10). Entendieron que el lugar donde vivían sólo apuntaba hacia la patria celestial que estaba, y aún está por venir (Heb.11:16). Tenían cifrada su esperanza en la vida eterna con Dios y su mirada fija en su ciudadanía en el cielo nuevo y la tierra nueva. (Apoc.21:1). Asimismo los creyentes de hoy, deben perseverar en la fe y la confianza en Dios, aun cuando no vean todas las promesas de Dios cumplidas en su vida.

La naturaleza de la verdadera fe se aferra a las promesas de salvación. Este es siempre el efecto de la seguridad: una apropiación agradecida y gozosa de las cosas de Dios. La fe no sólo discierne el valor de las cosas espirituales, está plenamente convencida de su realidad, sino que también las ama. La fe se adhiere tanto como acepta: en la Escritura la fe se expresa tanto por el gusto como por la vista. Para morir en la fe debemos vivir por la fe. Y para esto debe haber, primero, un trabajo diligente para obtener un conocimiento de las cosas divinas. El entendimiento debe ser instruido antes de que se pueda conocer el camino del deber. "Enséñame tu camino", "Ordena mis pasos en tu palabra", debe ser nuestra oración diaria. Debemos guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones. Sus preceptos deben ser meditados, memorizados y hechos conscientes: sólo entonces nuestros afectos y nuestra vida se conformarán a ellos.

" Más bien, las miraron de lejos y las saludaron," Porque los ojos de su entendimiento habían sido divinamente iluminados ( Efesios 1:18 ), y así pudieron percibir en las promesas la sabiduría, la bondad y el amor de Dios. Cierto, el cumplimiento de esas promesas estaría en un futuro remoto, pero el ojo de la fe es fuerte y está dotado de una visión lejana. La fe "ve" con el entendimiento, es "persuadida" en el corazón y "abraza" con la voluntad. Las promesas de Dios son primero vistas o contempladas, después descansamos en ellas como confiables y luego nos deleitamos en ellas. Entonces, si queremos tener afectos más vivos, debemos meditar más en las promesas de Dios: es la mente la que afecta el corazón.

Preguntémonos: ¿Son realmente preciosas para nosotros las promesas de Dios? Tal vez estemos listos para responder de inmediato, Sí: pero pongámonos a prueba. ¿Nuestros corazones se aferran a ellas con amor y deleite? Podemos decir verdaderamente: "Me he regocijado en el camino de tus testimonios, tanto como en todas las riquezas" ( Salmo 119:14 ¿Qué influencia tienen las promesas de Dios sobre nosotros en tiempos de prueba y dolor? ¿Nos proporcionan más consuelo que las cosas más queridas de este mundo? En medio de la angustia y el dolor, ¿nos damos cuenta de que "nuestra leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria" (2 Cor. 4:17)? ¿Qué efecto tienen las promesas de Dios en nuestra oración? ¿Las suplicamos ante el Trono de la Gracia? ¿Decimos con David: "Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar" ( Salmo 119:49 )? Nos demoramos tanto en meditar sobre las "preciosas y grandísimas promesas" de Dios, que nuestros corazones están tan poco persuadidos de la veracidad y el valor de ellas.

"Y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra;" Los patriarcas no ocultaron el hecho de que su ciudadanía y su herencia estaban en otra parte. A los hijos de Het, Abraham les confesó: "Forastero y peregrino soy entre vosotros" ( Gén. 23:4 ). Dijo Jacob a Faraón: "Los días de los años de mi peregrinaje son ciento treinta" ( Gén. 47:9 ).Así también ante toda la congregación reconoció a Dios: "Porque extranjeros y advenedizos somos delante de ti, como lo fueron todos nuestros padres" (1 Crón. 29:15 ). Estos versículos proporcionan una prueba clara de que los santos del Antiguo Testamento, al igual que los nuevos, comprendieron su llamado celestial y su gloria.

Lo que simboliza espiritualmente la vida exterior de los patriarcas como "extranjeros y peregrinos", es la renuncia del cristiano al mundo. Como aquellos cuya ciudadanía está en el cielo ( Filip. 3:20 ), se nos pide que "no nos conformemos a este mundo" ( Rom. 12:2 ). Los patriarcas demostraron que eran "extraños" al no tomar parte en las creencias, política o la vida social apóstata de los cananeos; y evidenciaron que eran "peregrinos" al habitar en tiendas de campaña, moviéndose de un lugar a otro. Y nosotros hasta que punto estamos manifestando que el mundo ha sido crucificado para nosotros y nosotros para el mundo.( Gál. 6:14 ). Nuestro andar diario muestra que somos "participantes del llamamiento celestial" Hemos dejado de ver este mundo como nuestro hogar, y su gente como nuestra gente. Estamos buscando acumular tesoros en el cielo, o todavía anhelamos acumular tesoros en la tierra. Cuando oramos: "SEÑOR, hazme conforme a tu imagen"; queremos decir: "¡despójame de todo lo que me estorba!

La fe cristiana debe ser una posesión de toda la vida. Si no perseveramos en la fe a lo largo de nuestras vidas, mostramos que nunca en realidad tuvimos fe verdadera desde el principio. Vivir por la fe no es fácil. Luchamos con dificultades que nos puedan llevar a cuestionar nuestra esperanza. Necesitamos ánimo para mantener nuestra profesión, y lo encontramos en las páginas de la Palabra de Dios, ella está diseñada para ser no solo una luz para nuestro entendimiento, sino también una lámpara en nuestro camino: nuestro caminar debe ser guiado por ella. Así encontramos en Hebreos 11:3, ánimo especial para permanecer en la fe. Los ejemplos de los santos de la antigüedad que continuaron en la fe a pesar de no recibir todas las promesas (Heb. 11:13) nos motivan a confiar en Dios mientras le esperamos a que lleve todas las cosas a la consumación final. También lo encontramos en la contemplación regular del alma por Cristo: una consideración reverente y ferviente de su amor insondable, su gracia maravillosa, su compasión infinita, su intercesión presente. Esto libra de un espíritu fanatico, aviva el fuego del corazón, da fuerza para el deber y hace que deseemos agradar a Dios.

"Buscan una Patria", en otras palabras: "Buscan el cielo" este debe ser el objetivo principal y la tarea suprema que el cristiano se pone delante de él: dejando de lado todo lo que estorba y usando todos los medios que Dios ha designado. Libres del mundo, los afectos deben estar puestos en las cosas de arriba, y el corazón debe ejercitarse constantemente para ir por el "Camino Estrecho", que es el único que conduce allí. -Mathew Henry Al cielo se le llama "Patria" debido a su grandeza; es un País agradable, la Tierra rectitud, del descanso y la alegría eternas. Que la gracia divina conduzca tanto al escritor como al lector a él.... Amén

El SEÑOR está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad. Salmo 145:18

La necesidad de orar es innata en el hombre; su naturaleza, incluso antes de la revelación clara y plena, ya clama en oración, pues ésta nace de los instintos, las necesidades y los anhelos profundos del ser humano. El hombre existe, por tanto, la oración existe. Dios es, por tanto, la oración es. La petición de Salomón en la dedicación del templo, producto de la piedad y la sabiduría inspiradas, nos da una visión lúcida y poderosa del vasto alcance de la oración, en la minuciosidad de los detalles y en las abundantes posibilidades y su urgente necesidad. ¡Cuán minuciosa y exactamente abarcante es esta plegaria! Hay en ella bendiciones nacionales e individuales, bienes espirituales y temporales. Después que Salomón hubo terminado su oración magnífica y sin límites, esto es lo que Dios le dijo: "el SEÑOR se le apareció por segunda vez, como ya lo había hecho en Gabaón, y le dijo: «He escuchado las oraciones y ruegos que has hecho ante mí..." (1 Reyes 9:2- 3). La oración pura es un remedio universal. Remedia todos los males, cura las enfermedades, alivia las situaciones, por calamitosas que sean. No hay nada difícil para Dios: los diagnósticos y pronósticos más sombríos pueden ser alterados por este Médico Todopoderoso. Y no hay condiciones desesperadas que puedan desafiarlo:Pido más de lo que puedo concebir, pero mi SEÑOR lo hará; mi fe, por tanto, no vacilará: si Él lo ha prometido, lo voy a recibir.

La fe ve simplemente la promesa y ya no considera nada más. No hace ningún caso de las dificultades y dice: ¡Eso será!" Hay muchísimas afirmaciones en la Palabra de Dios que dejan establecida la naturaleza ilimitada de la oración: "Llámame en el día de la angustia, y Yo te libraré, y tú me honrarás" (Sal. 50:15). ¡Cuán diversa es la gama de la tribulación! ¡Es casi infinita en sus posibilidades! ¡Universal en sus condiciones! Sin embargo, el alcance de la oración es aún mayor que el de la tribulación, tan universal como la aflicción. Y la oración puede aliviar todos estos males que llegan a los hijos de los hombres. No hay lágrima que no pueda enjugar la oración. No hay depresión de espíritu que no pueda elevar; no hay desespero que no pueda disipar: Clama a mí y Yo te responderé y te mostraré cosas grandes y ocultas que tú no conoces" (Jer. 33:3) ¡Cuán amplias son estas palabras del SEÑOR, cuán grande es la promesa, cuán alentadoras para la fe! La oración siempre nos trae alivio de Dios, bendición y ayuda, y nos da revelaciones maravillosas de su poder. No hay nada imposible para el Señor; y todas las posibilidades de Dios están en la oración conforme al Espíritu.

Samuel, de entre los jueces de Israel, nos ilustra plenamente las posibilidades y la necesidad de la oración. Él mismo, había sido beneficiario de la grandeza de la fe y oración de su madre, Ana, la cual, siendo estéril, pidió tener un hijo. Y este hijo anhelado de Ana llegó a ser un intercesor poderoso, especialmente en los casos de crisis en la historia del pueblo de Dios. El epítome de su vida y de su carácter se halla en la siguiente afirmación: "Samuel clamó al SEÑOR en favor de Israel, y el SEÑOR oyó" (1 Samuel 7:9). La victoria de Israel fue completa, constituyéndose el Eben-ezer como el memorial de las posibilidades y de la necesidad de la oración (1 Samuel 7:12) En otra ocasión, Samuel clamó a Dios, e hizo tronar y llover en aquel día, aunque era una estación seca, la de la siega, ante los aterrorizados hijos de Israel. He aquí otra de las afirmaciones respecto a este poderoso hombre de oración, que sabía orar y a quien Dios siempre escuchaba cuando oraba.

En otro lugar, hablando al pueblo de Dios, dijo Samuel: "Así que, lejos esté de mí que peque yo contra el SEÑOR cesando de rogar por ustedes; antes bien, los instruiré por el camino bueno y recto". (1 Samuel 12:23). Estas grandes ocasiones muestran que este notable juez de Israel había hecho un hábito de la oración, y que ésta era una característica visible y clara de su dispensación. La oración no era un ejercicio extraño para Samuel. Se había acostumbrado a ella; y de ella, precisamente, recibía las respuestas de Dios. Gracias a tales oraciones de Samuel, la causa de Dios fue levantada de la condición caída en que se encontraba y hubo un avivamiento nacional, del cual David fue uno de los frutos. Samuel es, pues, una ilustración evidente de las posibilidades de la oración.

Jacob es también una ilustración para todos los tiempos de la fuerza de la oración en sus conquistas. En la historia de su lucha en oración vemos que Dios le sacude con mano recia, se le presenta como antagonista. Jacob estaba dispuesto a luchar, como si estuviera luchando con un enemigo físico. Jacob el suplantador, astuto y con pocos escrúpulos, no tenía los ojos claros para ver a Dios, porque sus principios enturbiaban su visión. Pero Jacob tenía que conocer a Dios, llegar a Dios, echar mano de Él: ésta fue la exigencia de aquella hora crítica. Así, Jacob permaneció sólo toda la noche luchando en oración, y la noche fue testigo de la intensidad de este esfuerzo, los cambios y fortunas de la lucha, el avance y retroceso de su espíritu. En aquel momento y lugar se juntaron las fuerzas sacadas de la debilidad, el poder del desespero, la energía de la perseverancia, la elevación de la humildad y la victoria de la sumisión.

La salvación de Jacob resultó, en efecto, de las fuerzas que había acumulado en aquella noche de conflicto. "En el seno materno tomó por el calcañar a su hermano, y con su poder venció al ángel. Venció al ángel, y prevaleció; lloró y le rogó; en Betel halló, y allí él habló con nosotros" (Os. 12:3 -4). Este hombre desesperado rogó y lloró y persistió hasta que el fiero odio del corazón de su hermano, Esaú, fue transformado en amor. Pero, aún ocurrió aquí un milagro mayor que el de Esaú: el de la conversión del propio Jacob. Esto es, su nombre, su carácter y su destino fueron cambiados en aquella noche de oración. ¡Qué resultados más tremendos de una noche de lucha en oración! Los corazones de dos hermanos enfrentados fueron transformados en amor. ¡Qué fuerzas yacen dormidas en la oración si sólo supiéramos despertarlas y ponerlas en acción! -E.M. Bounds

"La oración debería ser el aliento que respiramos, la idea de nuestro pensamiento, el alma de nuestros sentimientos, la vida de nuestro ser, el sonido que percibe nuestro oído y el crecimiento de nuestra madurez. La oración, en sus dimensiones, es longitud sin fin, anchura sin límites, altura sin tope y profundidad sin fondo. Ilimitada, inacabable, insondable e infinita". -Homer Hodge

"El SEÑOR te guiará continuamente". Isaías 58:11

El SEÑOR nos indica el camino de la salvación si escuchamos a Dios cuando habla; porque Él está listo para convertirse en nuestro guía durante todo el curso de nuestra vida, si tan solo le obedecemos. De esta manera, Moisés testifica que "puso ante la gente la vida y la muerte". (Deut. 30:19.) Nuevamente dice por el profeta: "Este es el camino, camina en él;" (Isaías 30:21,) porque la regla de una vida santa está contenida en la Palabra de Dios, que no puede engañar. Dice Moisés: " te ordeno amar al SEÑOR tu Dios, andar en Sus caminos y guardar Sus mandamientos, Sus estatutos y Sus decretos, para que vivas y te multipliques, a fin de que el Señor tu Dios te bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla.". (Deut. 30:16.) En una palabra, aquellos que sumisamente rinden obediencia no son desposeídos ni de consejo ni de la luz de la comprensión divinas.

El SEÑOR te guía a todo lo que es bueno: al camino de la salvación por la gracia de Dios, como la fruta y el efecto del amor de Dios; Las doctrinas de su amor eterno, y de la redención de Cristo; de justificación por Su justicia; perdón por Su sangre; expiación por Su sacrificio; Regeneración por su espíritu y gracia; y de la perseverancia de los santos en la fe y la santidad. Estas son doctrinas provechosas como nos dice por medio de Isaías: "Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te enseña para tu beneficio, que te conduce por el camino en que debes andar." Isaias 48:17. Doctrinas que sirven para mostrar las riquezas de la gracia divina y la gloria del Redentor para el bien de las almas, para que disfruten de Su paz, gozo y salvación. Estas son las palabras saludables de nuestro SEÑOR Jesús, que aún están vigentes en Su Palabra y todavía las enseña y da a conocer por Su Santo Espíritu

"El Señor te guiará". No te guiará un ángel, sino el SEÑOR. El SEÑOR había dicho que Él no atravesaría el desierto al frente de su pueblo, sino que enviaría un ángel para que los guiara en el camino. Moisés respondió: "Si tu presencia no va con nosotros, no nos saques de aquí" (Éx. 33:15). Cristiano, Dios no te ha dejado bajo el cuidado de un ángel en tu peregrinación, sino que él mismo va en cabeza. Quizá no veas la columna de nube ni la columna de fuego; pero, a pesar de ello, el SEÑOR nunca te abandonará.

Observa la construcción afirmativa del versículo: "El SEÑOR te guiará". ¡Qué cierto es que Dios no va a abandonarnos! Sus preciosas promesas son mejores que los juramentos de los hombres: "No te desampararé ni te dejaré". Deut.31:8 "Porque el SEÑOR, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas." Josué 1:9 Observa, también, la palabra "continuamente". No tenemos que ser guiados simplemente algunas veces, sino que necesitamos contar con un instructor permanente. Tampoco hemos de confiarnos de vez en cuando en nuestra capacidad y así vagar de un lado para otro, sino que debemos oír en todo momento la voz rectora del Gran Pastor. Si seguimos de cerca sus pasos, no erraremos, sino que se nos guiará por un camino recto hacia una ciudad habitable.

Si tienes que cambiar de posición en la vida; si necesitas emigrar a costas distantes; si, por casualidad, caes en la pobreza o te elevas de repente a una posición más alta que la que ahora ocupas; si te ves colocado en medio de extranjeros o echado entre tus enemigos, no tiembles, pues «el SEÑOR te guiará continuamente". No hay dilemas, ni dudas de que no vayas a ser librado si vives cerca de Dios y tu corazón arde con un amor santo. No anda mal el que camina en compañía de Dios. Camina tú con Dios, como lo hizo Enoc, y no errarás el camino. Cuentas, para dirigirte, con una sabiduría infalible; para alentarte, con un amor inmutable; y para defenderte, con un poder eterno. "El SEÑOR -observa esta palabra- te guiará continuamente". C.Spurgeon

"Por mi parte, pondré la mirada en el SEÑOR, y esperaré en el Dios de mi salvación ¡Mi Dios me escuchará! " Miqueas 7:7

La oración simplemente es un correo que enviamos de la tierra al cielo para pedir socorro a Dios en nuestra necesidad, tentación y prueba. ¡Cuántas veces ocurre que desfalleciendo t nuestras fuerzas y estando apunto de entregar las llaves del consentimiento al pecado, este correo nos trae nuevas fuerzas y socorro del cielo! ¡Cuántas veces ocurre que estando ya el corazón decaído con la carga de la tribulación, sentimos que nuestro espíritu desfallece, entonces, clamamos a Dios y somos renovados por este medio de gracia! Esto es lo que hace la oración cada día.

Y Moisés, Josué, Gedeón, Jefté, Ezequías, Josafat, Asá, y finalmente todos los grandes amigos de Dios, lucharon y triunfaron con las armas de la oración! Y la Palabra de Dios y la oración, son las armas del cristiano contra todos los enemigos visibles y invisibles , a estas se refirió el Apóstol Pablo cuando dijo: "Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas." 2 Cor. 10:4 David no se conformó con pedir fortaleza para la batalla, sino también que también pidió que el SEÑOR tomara las armas y estuviera presente en ella, diciendo: "Echa mano del escudo y del pavés, y ven pronto en mi ayuda." Salmo 35:2 Y también dijo: "Las redes de la muerte surgieron ante mí. En mi angustia invoqué al SEÑOR, Y clamé a mi Dios; Desde Su templo oyó mi voz, Y mi clamor delante de Él llegó a Sus oídos." Salmo 18:5-6 Mira qué buen mensajero fue David, que con tal prontitud caminó de la tierra al cielo, y desde allá trajo tan repentino y acelerado socorro.

Sigamos el ejemplo de David que no se conformó con pedir fortaleza para la batalla, sino también que también pidió que el SEÑOR tomara las armas y estuviera presente en ella, diciendo: "Echa mano del escudo y del pavés, y ven pronto en mi ayuda." Salmo 35:2 Y también dijo: "Las redes de la muerte surgieron ante mí. En mi angustia invoqué al SEÑOR, Y clamé a mi Dios; Desde Su templo oyó mi voz, Y mi clamor delante de Él llegó a Sus oídos." Salmo 18:5-6 Mira qué buen mensajero fue David, que con tal prontitud caminó de la tierra al cielo, y desde allá trajo tan repentino y acelerado socorro. Con cuánta razón nos enseña el Salvador diciendo: "Es necesario orar siempre y nunca desfallecer." Lucas 18:1.

"¡Oh humilde oración! tú tienes poder ante el reino de los cielos; tú no temes entrar ante la presencia del Juez Divino, y allí pones silencio a todos tus acusadores: no hay para ti puerta ni cerradura, y aunque entres sola, nunca vuelves vacía. Vences las fuerzas del mal, liberas las manos del Omnipotente, e inclinas a todo lo que quieres al Hijo de Dios. Así lo dice la Escritura, y podemos comprobar claramente la eficacia y poder de la oración. Dijo Josué al SEÑOR en presencia de todo el pueblo: «Sol, detente en Gabaón, luna, párate sobre Ayalón," Josué 10:12, y el SEÑOR escuchando su voz respondió, entonces, "el sol y la luna se detuvieron, hasta que Israel se vengó de sus adversarios." Josué 10:13-14

Los santos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento se dieron a la oración: Moisés estuvo cuarenta días y cuarenta noches derribado ante la presencia del SEÑOR, haciendo oración por los pecados de su pueblo. El rey David, entre tantas ocupaciones que exige el oficio de reinar, hallaba siete veces al día tiempo para alabar á Dios y hacer oración Salmo 119:164. Daniel se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como acostumbraba hacerlo. Daniel 6:10 Y el Santo de los santos, Jesucristo, sin tener para sí necesidad oraba para dejarnos ejemplo. Con ella comenzó la predicación del Evangelio, orando y ayunando cuarenta días en el desierto, y con ella se ofreció a la pasión, haciendo tres veces oración en el huerto y convidando a sus discípulos al mismo ejercicio para fortalecerse en aquella hora de peligro. Los cristianos de la Iglesia primitiva hicieron oración y por medio de ella se dispusieron para recibir al Espíritu Santo, y después de haberlo recibido perseveraban en oración. Hechos 2:42 "Sepan, pues, que el SEÑOR ha apartado al piadoso para sí; El SEÑOR oirá cuando yo a él clamare." Salmo 4:3

Dijo Jesús a Marta: "Afanada y turbada estás con muchas cosas." Pero SOLO UNA COSA ES NECESARIA." Lucas 10:41 Esta sola cosa necesaria, es la que escogió María, estar a Sus pies escuchando su voz. Siendo la oración aquella "sola cosa necesaria" de la que habló nuestro Maestro Divino; el verdadero cristiano debe cuidar y ordenar de tal manera las actividades de su vida diaria, que siempre pueda tener tiempo para estar con el SEÑOR. Porqué un cristiano sin oración, es como un soldado sin armas, un escritor sin pluma, o un cirujano sin instrumentación. También David deseó y pidió UNA SOLA COSA: "Estar en el templo del SEÑOR todos los días de mi vida, para adorarlo en su templo ( que es mi corazón) y contemplar su hermosura." Salmo 27:4- "Porque no hay cosa que más dulcemente se sienta en esta vida, ni que más alegremente se reciba, ni que así aparte el corazón del amor de las cosas del mundo, ni que así esfuerce el ánimo contra las tentaciones, ni que así despierte al hombre á toda buena obra y trabajo, como la gracia de la contemplación, que es la misma oración interior." -Bernardo

"La oración es unión del alma con Dios, madre de la gracia, perdón de los pecados, puente para pasar las tribulaciones, muro para resistir á las tentaciones, cuchillo para vencer en las batallas, principio de la alegría del cielo, obra que nunca se acaba, fuente de la piedad, ministra de las gracias, mantenimiento del alma, luz del entendimiento, destierro de la desconfianza, estribo de la esperanza, arma contra la tristeza, riqueza y tesoro de la vida escondida en Cristo. Levantémonos en oración y estando estando en presencia del SEÑOR lo oiremos decir: "Vengan a mí Todos los que están trabajados y cargados, que hallarán descanso para sus almas y medicina para sus heridas." -Clímaco

Si la oración es tan importante y trae tantos beneficios al alma y a nuestras vidas, pidamos al SEÑOR que nos conceda esta gracia, tener un espíritu de Oración, porque por medio de ella se alcanza pureza de conciencia, que eleva al hombre sobre sí mismo y lo hace partícipe de la naturaleza divina. El que tiene comunicación constante con Dios se llena de sabiduría. Porque si los que suelen hablar y tratar con sabios, en poco tiempo se hacen sabios, ¡qué diremos de los que siempre hablan con Dios! ¡Oh cuánta sabiduría, cuánta piedad y devoción, bondad, dominio propio trae consigo la Oración! Por eso: " Por mi parte, pondré la mirada en el SEÑOR, y esperaré en el Dios de mi salvación ¡Mi Dios me escuchará! " Miqueas 7:7 - Luis de Granada

ORACIÓN: Oh Dios, que por tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, prometiste enviarnos al Espíritu Santo para inflamar nuestros corazones y, por medio de su gracia, volvernos hijos tuyos en Cristo Jesús, te rogamos derrames sobre nosotros la unción para que nuestra alma anhele ardientemente en tu presencia y desee con ansias estar en los atrios del SEÑOR. Salmo 84:2 ¡Ven Espíritu de Dios, pues con tu aliento que fácil es orar! Abriré mis labios y tu los llenarás de oración. Salmo 81:10 "Abre mis labios, oh SEÑOR, para que mi boca anuncie tu alabanza." Salmo 51:15

¡Úngeme con el fuego del amor divino, abraza mi mente y mi corazón con tu Presencia ardiente! ¡Penetra en todo mi ser y enciéndeme! ¡Disipa la oscuridad de mi alma! Divino Espíritu ayúdame hacer siempre tu voluntad y perseverar en la fe. Palabra Viva, lléname del fuego de tu palabra. Dame tu conocimiento hasta que comprenda que es mejor es pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos; prefiero cuidar la entrada de la casa de mi Dios que vivir en lugares de maldad. Salmo 84:10 Fuego divino, unge mis labios y purifícalos, para que mi oración sea ante ti como una ofrenda de incienso, Salmo 141:2. Crea un espíritu recto dentro de mi, que mi corazón diga de Ti: "Tu rostro buscaré, oh SEÑOR." Salmo 27:8 Haz que arda mi corazón por ti. y que sea tu santo templo donde tu puedas morar. Limpia mi alma con el agua viviente de tu gracia. Destruye la aridez de mi alma; transfórmame en una fuente de agua viva que fluya para la vida eterna! D.A.

El Dios eterno es tu refugio; por siempre te sostiene entre sus brazos. Deuteronomio 33:27

La palabra refugio puede ser traducida por «mansión» o «casa», que da la idea de que Dios es nuestra morada y nuestro hogar. En esta metáfora hay plenitud y dulzura, pues el hogar, aunque sea una humilde choza o una reducida casita, es, sin embargo, querido a nuestro corazón; y mucho más querido es nuestro bendito Dios, en quien «vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser». Es en el hogar donde nos sentimos seguros; dejamos fuera al mundo, y permanecemos en tranquila seguridad. Así también cuando estamos con nuestro Dios, no tememos al mal. Él es nuestro escudo, asilo y permanente refugio. En el hogar descansamos. Allí hallamos reposo tras los trabajos y fatigas del día. De la misma forma, nuestros corazones hallan descanso en Dios cuando, cansados con las luchas de la vida, nos volvemos a Él y reposamos tranquilos. En el hogar, dejamos nuestros corazones en libertad. No tememos ser mal entendidos ni que alguien malinterprete el sentido de nuestras palabras. Así también cuando estamos con Dios, podemos conversar libremente con Él, pues si «Los secretos del SEÑOR son para los que le temen,» Salmo 25:14, los secretos de los que le temen deben ser y tienen que ser para su SEÑOR.

En Él SEÑOR tenemos un gozo que sobrepasa todo otro gozo. Es también en favor de nuestro hogar que trabajamos y obramos. Pensando en nuestro hogar, recibimos fuerzas para soportar las cargas diarias y cumplir con nuestro cometido. Aun en este sentido podemos decir que Dios es nuestro hogar. El amor a Él nos fortalece. Lo recordamos en la persona de su Hijo. Un vislumbre del rostro del Redentor nos constriñe a trabajar en su causa. Sabemos que hemos de trabajar, pues tenemos hermanos que aún no son salvos
y, por tanto, debemos alegrar el corazón de nuestro Padre, llevando al hogar a los hijos pródigos. C. Spurgeon

"También es cierto que, de las bendiciones pronunciadas sobre Israel, el creyente puede sacar instrucción, consuelo y refrigerio. Bendito sea Dios, podemos saber lo que es ser «saciados de favores, y llenos de la bendición del SEÑOR». Y también podemos decir: «El Dios eterno es tu refugio; por siempre te sostiene entre sus brazos.». No hay nadie como Él, es tu refugio en cada momento de problemas y necesidad; tu refugio cuando todos los demás fallan; tu refugio fuerte, tu refugio invencible, tu seguro. Deja que tu alma more en el Dios infinito, inmutable, la "Roca de los siglos", "el que es antes de todas las cosas, y por quien todas las cosas permanecen,". Col 1:17, Quien es el primero; y el último. Fuera de Él no hay otro Dios. . Isaías 44:6.

El Dios Eterno,"el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso". cabalgará por el cielo para ayudarte, echará fuera a los enemigos que se resistan a tu avance, será tu fuente y rocío, tu maíz y tu vino, y te pondrá bajo Sus brazos tan tiernos como amorosos. Por muy bajo que caigas, Él siempre te sostendrá. ¡Como tus días, así será tu fuerza! - F.B.Meyer ¡Oh, que podamos conocerlo más plenamente como nuestro hogar, sosteniendonos entre sus brazos eternos y gustar la felicidad de nuestra salvación, hasta que lo veamos cara a cara!


"Depositen en Él toda ansiedad, porque Él cuida de ustedes." 1 Pedro 5:7

La simpatía del Divino Cuidador: Nada puede ser más fiel al verdadero significado e intención de este pasaje que esta traducción. El "cuidado" de Dios y no es lo que significa para nosotros, con mente básica y finita. Para Dios que es infinito en poder, amor, en otras palabras quiere decirnos: "Coloca toda tu preocupación en Él, porque Él se preocupa por ti". Y No hay mejor manera de calmar la tristeza que saber que "Él tiene cuidado de mí". Amado creyente, no deshonres la fe en el SEÑOR, exhibiendo siempre un ceño fruncido por la preocupación. En cambio, "echa sobre Él SEÑOR tu carga." ¿Por qué te tambaleas siempre bajo un peso que tu Padre ni siquiera siente? Lo que a ti te parece una carga imposible de llevar, a Él no le añade ni lo que pesa una mota de polvo. No hay nada tan deleitoso como: Descansar en las manos de Dios, Y querer hacer sólo su voluntad." - Charles Spurgeon

Entonces ¿por qué nos preocupamos? Jesús dice: "Pues si ustedes no pueden hacer ni lo más pequeño, ¿por qué se preocupan por lo demás?" Lucas 12:26. Dios es capaz de todo, pero nosotros ni siquiera lo más mínimo somos capaces de hacer. Basados en esta verdad, deberíamos, con mayor razón, comenzar a obedecer esta palabra: "Depositando toda nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros." Pero para esto debemos estar en conexión con Él. Solo los que lo siguen y permanecen en Él son los que tienen tal conexión, los que han nacido de nuevo a una esperanza viva, pueden creer a Su Palabra. Si alguno está sin Dios y sin esperanza en el mundo, entonces se vuelve difícil echar toda nuestra ansiedad sobre el SEÑOR y comienza a preocuparse por todo.

Por la fe en la Palabra de Dios, montañas de preocupaciones pueden ser arrojarlas a las profundidades del mar. Cuánta ansiedad queda si hemos recibido una fe viva en "Y sabemos que a los que aman a Dios, TODAS las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados." Romanos 8:28 Así todas las nubes de ansiedad desaparecen, y nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación. Malaquías 4:2. La ansiedad hace envejecer antes de tiempo, es causa de problemas del corazón, dolores de cabezas, migrañas, úlceras en el estómago y acidez. La ansiedad desgasta e impacienta incluso por cosas ridículas e insignificantes. La ansiedad es una enfermedad corrosiva, como una serpiente que se arrastra alrededor de los pensamientos, estrangulando nuestra vida en Dios, además tus pensamientos se mueven en un laberinto oscuro, y pensamientos destructivos aparecen, una y otra vez. Pero cuando hechas sobre el Señor todas tus cargas, el cielo se abre.

Apocalipsis 4:1 dice: "...miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo;... hablando conmigo, dijo: Sube acá". Allí está la luz de Cristo, con nuevos pensamientos edificantes y de gratitud que han estado desde antes de la fundación del mundo. Ahora hay lugar en nuestras mentes y corazones para que estos pensamientos vengan al interior, y puedan dar una visión clara. "¡Ven aquí al Dios tuyo!" Isaías 40:9. Ven al SEÑOR y contempla Su grandeza, te darás cuán pequeño eres delante de Él. Serán abiertos tus ojos espirituales a la realidad divina, te darás cuenta que la preocupación y la ansiedad se comían tu energía e iniciativa, ahora en Cristo, una nueva energía te llena de deseo para levantarte y servir a otros, pensarás en otros que están más necesitados que tú.

Encontrarás que ya no eres impulsado y asediado por los pensamientos centrados solo en ti y en tus problemas. El yugo de la ansiedad será roto en tu vida, por lo que podrás ayudar y dar consuelo a las almas que sufren: "Si dieres tu pan al hambriento, y sacias al alma afligida, entonces en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía" (Isaías 58:10). El dar tanto física como espiritualmente a otros, es la mejor medicina contra la enfermedad de la ansiedad, y el mejor antídoto contra el egocentrismo. "Más felicidad hay en dar que en recibir" (Hechos 20:35) Y "cuando tú hagas obras de misericordia, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, de modo que tus obras de misericordia sean en Secreto. Y tu Padre que ve en Secreto te recompensará." (Mateo 6:3-4). Así que deposita toda tu ansiedad en el SEÑOR, porque Él cuida de nosotros y puede lograr lo que para nosotros, es imposible. (Mateo 19:26). ¡Amén!

Por lo cual Él(Jesús) también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que VIVE SIEMPRE PARA INTERCEDER POR ELLOS. Hebreos 7:25

Imagina un padre orando por su hijo muy amado, una madre por su hijo, un hermano por hermano, un amigo por amigo, el esposo por la esposa. ¡Qué lágrimas! ¡Qué seriedad! ¡Qué palabras conmovedoras! ¡Qué argumentos tan fuertes! ¡Qué fervor de deseo! ¡Qué decisión audaz de obtener la respuesta! Todos estos lazos, con toda su calidez, convergen en Jesús. En Él está el amor profundo del padre, la ternura de la madre, el celo del hermano, la simpatía devota del amigo, el amor ardiente del esposo. Él dice: "Estos son los que me diste, el fruto de la aflicción de mi alma, el fruto de mis heridas, mi hermana, mi esposa, mi amada, en torno a los cuales mi corazón se ha entrelazado para siempre, la esposa del regalo de mi Padre, y de Mi amorosa elección, Mi porción, Mis joyas, Mi corona, las ovejas de Mi prado, Mi riqueza, Mi deleite, los miembros de Mi cuerpo místico, la misma niña de Mis ojos." Tal oración es como las cuerdas del corazón tensas. ¿Eres uno con Cristo? Entonces todo el día, y todo el tiempo, ¡Él intercede así por ti. Él vive para interceder por ti!

Note, también, cómo Jesús ejecuta la intercesión. Mira los procedimientos de la corte celestial. Este es el acto de apertura. El Espíritu enseña: "Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el Cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios." Heb. 9:24 Él se presenta a sí mismo. El ojo del Padre se posa sobre Él. ¡Oh, qué amor, qué éxtasis, qué deleite! Es Su Hijo, Su Hijo unigénito, Su Hijo amado, Su Elegido, Su Hermosura. Su misma imagen, Su gloria, Su tesoro, a quien comparado con los cielos son un vacío, y los encantos de todos los mundos son nada. Es Jesús, el Siervo, que ha hecho toda Su voluntad, el que ha dado toda honra a Sus atributos, el que ha rescatado a todo Su pueblo, el que ha llenado el cielo con todo su canto. Jesús mismo aparece. ¡Oh alma mía, no temas, tu causa está en muy buenas manos!
Jesús se presenta como UN CORDERO inmolado, y con su sangre compró para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación". Apoc.5:9 Entonces, ¿qué muestra Él? Sus heridas, Sus golpes, Sus manos y pies perforados, Su costado abierto. ¡No hay argumento como el de la muerte de un Dios-hombre! La sangre de Abel llora. Mucho más la sangre de Jesús. Demuestra en voz alta que todo su pueblo es comprado por un precio digno, que todos sus pecados han sido lavados, que todos son más blancos que la nieve, que el pacto se ha cumplido por completo, y que cada gracia es lo que les corresponde. Así Cristo aparece como "El que estuvo muerto y vive, pero ahora vive para siempre." Apoc.1:18 ¡Oh alma mía, no temas, tu causa está en buenas manos!

Jesús se presenta como SUMO SACERDOTE, como alguien que trae el oficio y el deber. Es nombrado y ordenado para esta obra especial, porque debe ser fiel a la confianza recibida, porque es Su privilegio pasar el velo. Ha llegado el gran día de la expiación, el Sumo Sacerdote no puede estar ausente. Se presenta y ora como quien tiene autoridad. ¡Oh maravilloso pensamiento! ¿Cuál puede ser el idioma? "Padre, lo haré." ¡Sí! "Lo haré", es la petición del SEÑOR a un Dios que concede. El Sacerdote real con poder de rey intercede. ¡Oh alma mía, no temas, tu causa está en buenas manos!
Se presenta también, como ABOGADO. Como tal, Su Intercesión tiene fuerza judicial. Enuncia las leyes del reino, los estatutos del imperio, los decretos del soberano, los derechos del súbdito, la justicia del caso, las exigencias de equidad y verdad. Despliega el volumen del pacto de gracia. Reclama sentencia conforme a pacto bien aconsejado. La justicia falla, los edictos del cielo deben ser reescritos, si tales súplicas son desechadas. ¡Oh alma mía, no temas, tu causa está en buenas manos!

Creyente este es el significado de tan poderosa intercesión. Su voz intercesora suena en la página del Evangelio. Jesús clamó claramente desde la cruz: "Padre, perdónalos". Él reina como Rey, quitando el pecado. Tan rápido como la mancha del pecado contamina, Él extiende Sus manos heridas. El perdón no tarda. Los pecados no se recuerdan más. Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Heb.10:17 ¡Escucha! Suplica de nuevo para que Su rebaño sea guardado. " Padre santo, a los que me has dado, guárdalos...." Juan 17:11 La oración es escuchada. Las alas de Dios se convierten en su escudo. La omnipotencia los defiende. Los ángeles acampan alrededor de ellos. Todas las cosas cooperan para su bien. Cada enemigo es aniquilado. La simiente escogida llega a salvo al cielo. Su palabra también ha sido emitida: 'Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de verdad'. El Espíritu eterno se apresura a cumplir. Vuela con la palabra vencedora hacia el corazón dispuesto. Muestra la cruz en su atractiva gloria. Él brilla sobre la página sagrada. Sin la oración de Cristo el Espíritu nunca viene. Sin el Espíritu, no hay fe, no hay verdad. ¡Oh alma mía, no temas, tu causa está en buenas manos! ¡Él vive para interceder por ti!

Jesús obtiene la aceptación de nuestras oraciones. ¡Qué débil balbuceo es nuestro culto más santo! Pero aún así las respuestas llegan, superando nuestras mayores esperanzas. ¿Cómo puede ser? El incienso de los méritos de Cristo llena el incensario. Así se concede más de lo que busca el suplicante. Aunque somos débiles, pero lo conseguimos, y Él es glorificado en nosotros. Su intercesión obtiene ayuda y ayuda recibimos. Creyente, ora mucho. Piensa que las oraciones de Jesús se mezclan con las tuyas. Él clama de nuevo: "Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo." Esta es la cumbre de Su amor, es la cumbre del gozo de Su pueblo. Él no tiene cielo sin ellos. No tienen cielo sino con Él. Su trono es para ellos. Su trono está a Su lado. Creyente, fíjate, siempre debes estar con el SEÑOR. Esta Intercesión es la cadena de oro que te atrae y te une a Él. Su presencia es tu herencia sin fin.

La Intercesión del SEÑOR debe prevalecer, Pablo describe los peldaños ascendentes por los que el Espíritu conduce a la plena de seguridad de Su intercesión en Romanos 8:34: La muerte de Cristo es la plena redención. "¿Quién es el que condena? Cristo es el que murió." Su resurrección se eleva más alto. Manifiesta en luz más clara la aceptación de la obra acabada. "Él está a la diestra de Dios." Pero la Intercesión alcanza alturas más elevadas. Consume, perfecciona, aplica, asegura la salvación completa. "Él también intercede por nosotros." ¡Bendita muerte que reconcilia! ¡Bendita Sangre que redime! ¡Bendita Intercesión! ¡Oh alma mía, no temas, tu causa está en buenas manos! ¡Él vive para interceder por ti! ¡Cristo es suficiente, Cristo es Todo! -Henry Law

ORACIÓN: Dios Todopoderoso, Padre nuestro, otro día se ha abierto para nosotros, y queremos comenzarlo contigo. Si dedicamos los primeros minutos del día a ti, estaremos listos para emprender nuestras labores y deberes. Y no temeremos mal alguno porque tú estarás con nosotros cada segundo. Nos das nuevas fuerzas y nos guías por caminos rectos, haciendo honor a Tu nombre. Tu vara y tu cayado de pastor nos infunde confianza. Que tu bendita palabra sea lámpara a nuestros pies, y lumbrera a nuestro camino. Que tus enseñanzas queden grabadas en nuestros corazones como un sello, y que tu maravillosa gracia nos ayude a seguirlas. Ordena nuestros pasos conforme a Tu palabra. Que ninguna maldad se enseñoree de nosotros. No quites de nosotros tu Espíritu Santo y danos el gozo de tu salvación.

Nuestra confianza está solamente en Jesucristo. Somos indignos en nosotros mismos, porque hemos pecado y las Escrituras dicen: "¡No hay ni uno solo que sea justo!" Solo tu eres el Justo, el hijo del Dios viviente, que moriste por nosotros, por eso, en Tu glorioso y poderoso Nombre venimos, pidiendo Tu favor y bendición para nuestras vidas, familia y amigos. Te damos gracias por tu amor, del cual ni la muerte ni la vida nos pueden separar. Que Tu amor, gracia y paz estén siempre con nosotros y que podamos transmitirlos a otros, Que nuestras acciones sean agradables a tus ojos, pedimos gracia tu gracia para lograrlo, que nuestro ejemplo y acciones impresionen a otros y les haga pensar en ti y en las realidades celestiales. ¡Guíanos, bendícenos, guárdanos de todo mal! Te lo pedimos en el precioso Nombre de Jesús. Amén.

" El nombre del SEÑOR ES TORRE FUERTE, a ella corre el justo y está a salvo.". Proverbios 18:10

"El nombre del SEÑOR ". Los nombres tienen un doble uso: distinguir y describir. Y el nombre del SEÑOR es descriptivo; especifica los atributos de Su carácter tal como se nos han revelado. Su naturaleza, tal como se nos descubre en toda Su gloriosa perfección, particularmente en Su poder, bondad para salvar y librar a los que ponen su confianza en Él. Y las perfecciones de Dios, por las cuales se da a conocer a los creyentes; que son la fuerza y la seguridad de su pueblo; Su bondad, gracia y misericordia, son nuestra defensa; Su favor nos abarca, como un escudo; Su justicia nos protege de todos los ataques del enemigo; Su verdad y fidelidad nos preservan.

" ES TORRE FUERTE". !Este fuerte refugio eterno, no solo es seguro, sino que está "en alto " y fuera del blanco! "SEÑOR, tú has sido nuestra morada en todas las generaciones... desde la eternidad hasta la eternidad tú eres Dios " Salmo 90:1 Lo que una torre fuerte es para los que están dentro de ella, contra un enemigo, esa es la fuerza y el poder de Cristo para Su pueblo; Él es el Fuerte a dónde se dirigen los prisioneros de esperanza; es su lugar de defensa; Una Torre Fuerte, inexpugnable; tan profundamente fundada, que ningún enemigo puede trabajar debajo de ella; ni plantar una mina para explotarla; tan altamente construida que nada puede alcanzarla.!Pues Su amor es tan grande que rebasa los cielos; ¡tu verdad llega hasta el firmamento! Salmo 108:4. Así que fortificados en Cristo, ningún armamento puede traspasarla, ni demoler ninguna de sus paredes. "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella"; Mat.16:18, ni las grandes tormentas, ni el ataque más violento de las fuerzas del mal, ni los demonios la pueden derribar. Ningún arma forjada contra ti prevalecerá" Isaías 54:17. Un refugio y un lugar de completa seguridad es el SEÑOR, para todos los que confían en Él. Cuán sólida fortaleza es esta Torre para los sitiados. Torre Fuerte es el SEÑOR para sus seguidores, perseguidos, tentados y afligidos. - John Gill

"Es fundamental que las esperanzas del creyente descansen sobre bases firmes. Los hombres se equivocan descansando satisfechos con bases inestables e inseguras. Y tratan de satisfacerse con una u otra de estas tres cosas: 1.- La Salud. Es incierta. 2.- Los Amigos fallan. 3.- El Dinero toma vuelo y se acaba. "La riqueza del rico es su fortaleza" Prov.10:15 La riqueza es una defensa contra los enemigos de la comodidad del hombre. Pero hay problemas mucho más graves para los que las riquezas no ofrecen protección. La enfermedad y la muerte no se pueden eludir con dinero; un alma atribulada no puede ser consolada con oro. Un lecho de plumón no puede hacer mucho por un hombre cuyo cuerpo está atormentado por el dolor; no puede hacer nada por aquel cuya alma está abatida o golpeada por el miedo a la muerte. Ninguna de estas "torres" puede ser un lugar seguro de confianza. Y todos sabemos, ya sea en lo que respecta al dinero, a los amores terrenales, o a las posesiones externas y las bendiciones de todo tipo, lo difícil que es mantenerse dentro del límite, no depender de ellas, y pensar que si las tenemos somos bendecidos. ¿Qué podemos hacer cuando lleguen las calamidades reales? ¿Qué evitará los dolores, lidiará con los pecados o nos permitirá tener buen ánimo frente a la muerte y la enfermedad, y decir: "No puedes tocarme"? ¡Ah! solo el SEÑOR, nuestra Torre Fuerte hará eso por nosotros. Mantengámonos dentro de los límites Divinos con respecto a todas las cosas externas. Es difícil hacerlo, pero con la ayuda del SEÑOR se puede hacer. - A. Mc.Laren

"A ella corre el justo y está a salvo". Corre mediante el ejercicio de la oración ferviente. La oración es el medio inmediato y directo de implorar la asistencia y protección divinas. La fe es el principio habitual y la oración es su aplicación real. Aunque Dios conoce perfectamente todos nuestros deseos, requiere que imploremos su ayuda mediante la oración. Y la oración es el remedio natural al que todos están dispuestos a volar en situaciones extremas. Claman y Dios los protege de peligros de los que no podrían escapar. Tienen la promesa de fortaleza y apoyo en tiempos de prueba. Están seguros de la liberación al final y la completa victoria sobre todos los sufrimientos de todo tipo. Corren y están a salvo de la justicia vengadora de Dios, de la maldición de la ley, del pecado, de la condenación, de la segunda muerte. Dios invita a todos a buscar refugio en Su nombre; " El nombre del SEÑOR ES TORRE FUERTE." A ella corre el justo y está a salvo: Cualquiera que invoque el nombre del SEÑOR será salvo (Joel 2:32, Hec. 2:21 y Rom. 10:13). Aquellos que corren humildemente a Dios y encuentran refugio en Él son Sus justos, así que son los justos quienes corren hacia Él. - C.Spurgeon

»Simón, Simón, he aquí Satanás te ha pedido para zarandearte como a trigo. Pero yo he rogado por ti, que tu Fe no falle.. Lucas 22:31-32


¿Alguna vez has experimentado un tiempo tan difícil que temiste que tu fe se derrumbara? El día que recibí el diagnóstico de autismo de mi hijo, algo dentro de mí se quebró. Entre lágrimas, garabatee en los bordes de mi devocional diario, No sé cómo mi fe va a sobrevivir a este golpe. El diagnóstico marcó el inicio de un período de tres años de oscuridad. Las fisuras pequeñas en mi matrimonio rápidamente se convirtieron en grietas enormes. Mentiras que había creído acerca de Dios, que aparentaban ser pequeñas, de repente se volvieron grandes. Lágrimas, temores y luchas interminables con mi Padre celestial se multiplicaron.

¿Alguna vez has experimentado algo similar? Quizás tú también has experimentado el golpe fulminante de un diagnóstico sorpresivo o devastador. Quizás has perdido un ser amado, y tu corazón afligido no puede asimilar el dolor. Tal vez los meses recientes de aislamiento social, temor y agitación han pasado la factura, golpeando tu fe. ¿Dónde está Dios en toda esta oscuridad? Como yo, podrías encontrarte en una temporada de "zarandeo" - un período de dolor profundo con el propósito divino de purificar y reforzar tu Fe. Para que la prueba de su fe, mucho más preciosa que el oro (el cual perece, sin embargo es probado con fuego), sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesúscristo, fuere manifestado. 1Pedro 1:7 En la Biblia, "zarandear" se refiere típicamente al proceso de separar y limpiar el trigo de su parte no comestible, la cascarilla. Del mismo modo, los tiempos de purificación juegan un rol importante separando la cascarilla inútil de nuestros corazones.

No somos los primeros seguidores de Jesús en someternos a un refinamiento de este tipo. Hace siglos, el Apóstol Pedro experimentó esto. Es más, Jesús nos dijo que esto vendría: »Simón, Simón, he aquí Satanás me ha pedido para zarandearte como a trigo. Pero yo he rogado por ti, que tu Fe no falle. Lucas 22:31-32 Pedro se resistió a la idea de que su fe alguna vez fallaría, y sin embargo, horas después de que Jesús pronunciara estas palabras, Pedro acobardado estaba ahí sentado, alrededor del fuego con extraños, ¡negando que alguna vez conoció a su Salvador!

Fue su peor momento - pero como resultado, el temor, la duda y el temor fueron removidos por el zarandeo. Mientras Satanás esperaba sacudir a Pedro de la historia, Dios lo fortaleció, purificó para convertirlo en la "roca" que Cristo usaría para edificar Su iglesia v Mateo 16:18 Cristiano, Dios quiere hacer lo mismo contigo y conmigo. Como Pedro, podemos aprender a sobrevivir e incluso prosperar como resultado de una temporada agobiante. Mientras luchas por tu fe, aquí hay algunas cosas importantes para recordar:

1. ESTAS SIENDO PURIFICADO: Se siente increíblemente aterrador e inquietante cuando llega un tiempo de zarandeo, pero estas temporadas juegan un rol vital en nuestro crecimiento espiritual. ¡Las Escrituras nos dicen que han de esperarse! Al igual que Pedro, tenemos pecados, creencias y comportamientos que necesitan ser removidos. Porque tú nos has probado, oh Dios; nos has refinado como se refina la plata....pasamos por el fuego y por el agua, pero tú nos sacaste a un lugar de abundancia. Salmo 66:10-12

2. MANTENTE EN ORACIÓN: Cuando nuestra fe es zarandeada, necesitamos la oración nada consuela y fortalece más en tiempos de tribulación que la Oración: "En mi angustia clamé al SEÑOR, y Él me respondió." Salmo 120:1 Además debes saber que no estás solo Jesucristo está a tu lado para darte todo lo que necesitas en ese tiempo de oscuridad, además Él está pidiendo por ti para que tu fe no falte, Él vive siempre para interceder por nosotros. Él oró por la fe de Pedro y Sus discípulos.

3.- TEN PRESENTE EL PROPÓSITO DE DIOS: Al permitirnos pasar por estas temporadas nos está llevando a una fe más profunda, transformándonos tiernamente a través de la tristeza. Como resultado, somos equipados para animar a otros en las dificultades. Él nos consuela en Todos nuestros sufrimientos, para que nosotros podamos consolar también a los que sufren, dándoles el mismo consuelo que Él nos ha dado a nosotros.2Cor.1:4 ¡No te imaginas cómo Dios usará este tiempo en tu vida para ayudar a otro!

Mi propia temporada de zarandeo, aunque dolorosa, me llevó a una comunión mucho más profunda con mi Padre celestial, ¡más dulce de lo que jamás podría haber imaginado! Pasamos por el fuego y por el agua, pero tú nos sacaste a un lugar de abundancia. Salmo 66:12 Ahora, cuando miro atrás, mi alma está en paz. Estoy eternamente agradecida por toda la "cascarilla" que Dios removió de mi corazón. Y Él fielmente también hará lo mismo por ti - sólo deja que Él te guíe.

ORACIÓN: Padre Celestial, gracias por amarnos lo suficiente como para purificar nuestra fe. Confesamos nuestra tendencia a dudar de Ti en temporadas difíciles. Ayúdanos a seguir luchando por nuestra fe, susténtanos con Tu gracia hasta que Tu obra en nosotros esté completa. En el Nombre de Jesús, Amén. - Meredith Houston Carr Sin embargo, él conoce el camino en que ando; cuando él me haya probado saldré como oro. Job 23:10

En verdad les digo que SI TIENEN FE Y NO DUDAN, no sólo harán lo de la higuera, sino que aun si dicen a este monte: 'Quítate y échate al mar,' así sucederá. Mateo 21:21

La Fe tiene por garantía y cimiento a CRISTO, Él es el principio y el fin de la Fe.Heb.12:2 Él es el creador, el líder y capitán de la Fe. No está en el poder del hombre creer por sí mismo; la Fe es una obra Todopoderosa y sobrenatural; es un don de Su gracia Divina, es la operación de Cristo por su Espíritu Santo. Él es el finalizador de la Fe; Él se dio por nosotros y da las bendiciones de su gracia al cristiano, para mantenerlo firme y fortalecido en cualquier situación; Él vive para orar para que nuestra Fe no falte, como lo hizo con Pedro; Él lleva a cabo el trabajo de la Fe, y lo realizará con Su poder; dando la salvación del alma por la Fe. Por todo esto, la Fe en Jesucristo es la luz del alma, la llave que abre la puerta del cielo y el fundamento de la vida eterna. Juan 3:15


La Fe viene por oír la Bendita Palabra de Dios, Rom.10:17 Y la palabra de Dios lleva a Cristo, y Él mismo es la Fe. Así que un corazón donde habita por completo Cristo, donde Él tiene la preeminencia, donde no hay lugar para obras y deseos de la carne, ese es un corazón lleno de Fe. Y el mismo SEÑOR por Su Santo Espíritu, es quien produce en nosotros por su buena voluntad el aborrecer las cosas terrenales y amar las celestiales. Fil.2:13 De modo que, quien no cree, no tiene a Cristo ni a Dios. "El que cree en mí, también cree en el que me envió." Juan 12:44 Por eso dice: "Sin Fe es imposible agradar a Dios.Hebreos 11:6


LA FE ESTÁ UNIDA A LA ORACIÓN; Así lo enseñó Jesús, Maestro Divino, diciendo: Y TODO LO QUE PIDAN EN ORACIÓN, CREYENDO, LO RECIBIRÁN. Mateo 21:22 La Fe fomenta, incentiva y enciende la Oración. En el secreto y la quietud la semilla de la Fe se nutre, crece, se hace fuerte y da frutos. Lucas 17:5-6 Podemos concluir, que quien no cree tampoco puede Orar. Los discípulos entendiendo la importancia de la Fe, hicieron esta sencilla, pero fundamental Oración: "Auméntanos la FE" Luc.17:5 No pidieron riquezas, fama, placeres ni privilegios, pidieron este don de la gracia Divina, sabiendo que con la Fe de Jesucristo, obtendrían Todo lo que pidieran, y aún mucho más abundantemente de lo que podían imaginar o entender. Efe.3:20La Fe es una llave maravillosa, para cada circunstancia, que llevamos a Dios en Oración. La fe es la llave maravillosa que abre las puertas de los almacenes de Dios. Los almacenes de Dios están llenos, anaquel tras anaquel, de todas las cosas buenas que los hombres necesitan. En los estantes de Dios hay salvación, nuevo nacimiento, victoria sobre el mundo, la carne y el diablo. En los estantes de los almacenes de Dios hay sanidad divina, bendición, liberación para tu alma, tu cuerpo y tu espíritu. Allí hay ricas experiencias espirituales, hay gozo inefable y plenitud de gloria, paz, esperanza, bendición y respuesta a las oraciones. Cada hombre, mujer y niño, puede tener la llave de la Fe para abrir la bodega de almacenaje de Dios. Puede dar vuelta a la cerradura de la Oración y abrir de para en par sus portales.La Fe mueve montañas. Mateo 21:21 ¿Necesitas mover alguna montaña?¿Tienes alguna montaña de una situación que al ojo humano parece imposible? ¿Tienes una montaña de angustia, desesperación, tristeza o desaliento? La Fe en Cristo, el Hijo de Dios, principio y fin de la Fe Heb.12:2, puede mover la montaña. La Fe en la preciosa Sangre de Emanuel puede limpiar el corazón de todo pecado y hacerlo más blanco que la nieve. Isaías 1:18 La Fe salva del pecado la muerte y la condenación Hechos 10:43


Hay una montaña que se llama incredulidad. Pero El SEÑOR Todopoderoso puede moverla. Tú no puedes moverla con el poder de tus razonamientos ni con tu vana imaginación. Lo que necesitas es una chispita de Fe, un granito de mostaza de Fe en el corazón y aquella montaña se moverá. El SEÑOR contesta la Oración. Usa la llave que Él ha puesto en tu corazón. ¡Ten Fe en Dios! Mira los estantes del almacén de Dios y pide cualquier cantidad de los frutos que veas allí almacenados. Anónimo


" La Fe es el consuelo de la vida, aumenta la esperanza, aleja al maligno con todos sus engaños, fortalece la Oración y todo lo relacionado con la vida piadosa. Quien tiene Fe posee a Dios que todo lo puede y quiere todo lo bueno. La Fe alcanza las cosas inaccesibles, revela lo desconocido, se apodera del futuro, y encierra la misma eternidad." Bernardo


Yo sé que mi Redentor vive. Job 19:25

En otras palabras quiso decir Job: "A pesar que lo he perdido todo, pero mi Redentor todavía es mío y vive para mí. Yo lo he aceptado como tal, entregándome en sus manos, estoy confiado de que todo irá bien porque Él es mi protector. Me asiré a Él para siempre. Él será mi única esperanza en la vida y en la muerte. Puedo perderlo todo, pero nunca perderé la redención de mi Dios." ¿De qué otra esperanza podía obtener Job consuelo sino de una vida y gloria futura?

Job poseía al gran SEÑOR que vive para siempre. No el Cristo muerto de la superstición. «Nuestro Redentor vive." El único consuelo de Job residía en esta breve palabra: «Mi». «Mi Redentor»; y en el hecho de que el Redentor vive. ¡Oh, aferrarse de Cristo vivo, cuánto significa! Tenemos que poseer a Cristo antes de poder gozar de Él.

En tiempos de dura prueba los creyentes son: Empujados fuera de sí mismos para mirar a su Dios y Redentor. Son Impulsados a mirar dentro de sí mismos en cuanto a un conocimiento seguro: «Yo sé... » Son obligados a asirse, por una fe personal, a lo que nos es dado en el Pacto de la Gracia: «Mi Redentor... » Son impulsados a vivir mirando lo invisible, a un Redentor vivo, y su próximo advenimiento. Así el Espíritu de Dios reveló al afligido patriarca un futuro estado de vida, un juicio futuro, una resurrección y una eterna justificación para los santos. Una gran luz vino a través de la aflicción, y Job obtuvo una ganancia infinita para sí y para otros mediante sus pérdidas temporales.

Las dudas son cosas terribles en tiempo de aflicción. Hunden, como avispas, el aguijón en el alma. Si tengo alguna sospecha de que Cristo no es mío, entonces allí hay vinagre mezclado con hiel de muerte, pero si yo sé que Jesús vive por mí, entonces la oscuridad no es oscura, pues aun la noche es luz en torno mío. Si Job en aquel tiempo, antes de la venida de Cristo, podía decir "Yo sé que mi Redentor vive" nosotros no podemos decir menos.No estés satisfecho hasta que puedas decir: «Yo se que mi Redentor vive», puede que lo digas tímidamente. Pero si tuvieras fe como un granito de mostaza, esa poca fe te autoriza a decirlo. Fe es una evidencia, no una conjetura; no una suposición, sino una firme seguridad. Ciertamente, nosotros conocemos lo que creemos: «Sabemos que has venido de Dios como Maestro" (Juan 3:2). Creemos y estamos seguros de que Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Juan 6:69). «Sabemos que tenemos de Dios un edificio" (2ª Cor. 5:1). «Sabemos que le veremos tal como Él es» (1ª Juan 3:2). Y para lograr la esencia de la consolación, tú tienes que decir: «Yo sé». Los «pero» y «quizás» son seguros matadores de la paz y del consuelo. Miremos que nuestras evidencias sean fundadas a no ser que edifiquemos sobre una esperanza sin fundamento. Un Redentor viviente, Cristo realmente mío, es gozo inefable. -C.Spurgeon


...El padre del muchacho, clamando con lágrimas, dijo: "SEÑOR, creo, ayuda a mi incredulidad" Marcos 9:24.


Esto nos demuestra también que nuestra Fe es débil si no se apoya en el socorro y ayuda de Dios. La Fe, acompañada de las lágrimas, alcanza lo que desea. Nadie llega de repente a la perfección y todos por lo mismo debemos empezar en el camino de la Fe por lo pequeño para llegar a lo grande. Y este hombre que empezaba a creer rogaba al Salvador le concediera lo que faltaba a su fe: "SEÑOR, creo, ayuda a mi incredulidad" La Fe no es algo que podamos obtener sin ayuda. La Fe es un don de Dios Efe. 2:8-9. Siendo la Fe un don, nosotros podemos orar pidiéndola tal como lo hizo este padre. La Fe es una obra sobrenatural del SEÑOR en nuestro interior, porque Él mismo es la Fe, Él es la Palabra Viva, y la Fe viene del oír, y el oír, por la Palabra de Cristo. Rom.10:17 La Fe crece por secreta inspiración de la gracia por los grados de sus méritos, puede pasar que el que aún no cree llegue en un solo momento de ser incrédulo a ser creyente.

Si tú no puedes creer, es posible que tu duro corazón sea ablandado, curadas tus enfermedades espirituales, podrás resistir hasta el fin. Los que se quejan de incredulidad, deben mirar a Cristo pidiendo gracia que les ayude contra eso, Su gracia será suficiente. Si escoges Sus palabras, y tienes dudas de esto, y de lo otro, ¿cómo puedes esperar tener aceptación ante el trono? Si eres desobediente a cualquiera de Sus palabras, ¿no será esto la causa de tus fracasos en la Oración? Pero si permaneces en Cristo, y te aferras con firmeza a Sus palabras, y eres plenamente Su discípulo, entonces ÉL te escuchará.

Cuando tengas un asunto que requiera ORACIÓN definida, ora hasta que creas a Dios, ora hasta que con sinceridad en tus labios le des las gracias por la respuesta. Si la contestación tarda exteriormente, no ores de tal manera que se vea que es evidente que no crees en ello. Tal Oración, en vez de una ayuda será un obstáculo y cuando termines de orar te encontrarás con que tu Fe se ha perdido o debilitado. La urgencia que sientes en ofrecer esta clase de oración, procede, bien de tu "Yo" o de Satanás.

Puede ser que el mencionar dicho asunto varias veces en tus oraciones no sea equivocado, si el SEÑOR quiere que ESPERES, pero al hacer esto debes estar seguro de que lo haces con FE. No ores sin FE. Puedes decir a Dios que estás esperando y que aún le crees y que por lo tanto le alabas por la respuesta. No hay nada que afirme tanto la FE, como el estar tan seguro de la respuesta que puedes darle gracias a Dios por ella. Las oraciones que hacemos sin FE, niegan la promesa de Dios en Su Palabra. Tales oraciones son la expresión de la inquietud del corazón, e inquietud implica incredulidad con referencia a la respuesta en la oración. "Porque los que hemos creído entramos en reposo." Hebreos 4: 3. Frecuentemente, la oración que hacemos sin FÉ, proviene de fijar nuestros pensamientos en la dificultad más bien que en la promesa de Dios.

Abraham no se debilitó en la Fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto siendo de casi cien años...él no dudó en la promesa de Dios. Rom. 4:19-20 Si no permaneces en Cristo, ¿cómo puedes esperar orar exitosamente? Velemos y oremos para que no caigamos en la tentación de orar sin FE: SEÑOR, creo, ayuda a mi incredulidad, -C. H. P.


Por tanto he aquí, yo la induciré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Oseas 2:14

En la vida cristiana "El desierto" no es solo sinónimo de pruebas y dificultades, su significado y relevancia para la fe misma va más allá de nuestra limitada perspectiva. Moisés vivió en el desierto antes de recibir su misión. En el desierto estuvieron los hijos de Israel tras ser liberados del yugo egipcio (Éxodo 13:17-18,20); en el desierto estuvo David huyendo del Rey Saúl (1 Sam 23); Tras 40 días y 40 noches de ayuno y las tentaciones de Satanás en el desierto, Jesucristo, Nuestro Salvador, regresó a su tierra fortalecido para iniciar su ministerio con señales y prodigios (Lucas 4:14).

En el desierto no hay gloria, sino oscuridad; no hay gozo, sino quebranto; no hay claridad de pensamientos, sino confusión. En la soledad del desierto, los cuatro vientos dan con ímpetu sobre el creyente, dejándole débil, pero fuerte en Cristo. Pasar por el desierto espiritual es una gracia muy especial que solo Dios concede. Por eso, lo primero que se debe considerar cuando se es dirigido al desierto es el amor de predilección con el que Dios te ha bendecido. Dios llama te llama para que estés a solas con Él, para hablarte al corazón, atraerte hacia Él, para vivir en unión sólo con Él.

¿Cuál es la razón de ser de atravesar el desierto espiritual? ¿Por qué es necesario? ¿Es que Dios es muy severo para llevarnos allí? Las experiencias en el desierto son imprescindibles en el caminar del cristiano. En el desierto no tenemos a nadie, sino a Dios; no hay ningún alimento, sino la palabra de Dios; no hay recursos humanos en los cuales confiar, solo una dependencia total en Dios. En el desierto Dios habla a nuestro corazón y nos enseña que jamás estamos ni estaremos solos. En el desierto nuestra grandeza desaparece; todo lo que es vano, deja de ser. Allí hay un desprendimiento a lo terrenal, allí muere nuestro ego, vacíos de nosotros mismos, estamos llenos sólo con la Presencia del SEÑOR. Allí el creyente puede decir en verdad con Pablo: Ya no vivo Yo, mas vive Cristo en mi. Gal.2:20

Hay tal presunción en el hombre, pese a su pequeñez; hay tal vanidad, a pesar de que es nada, que es sólo polvo; que solamente puede ser liberado a través de las experiencias del desierto. Allí se pierde toda esperanza; toda fuente se muestra insuficiente; todo verdor desaparece. ¡Cuántas lágrimas, cuánta angustia y cuánta desesperación! Todos los vanos sueños de grandeza se esfuman, toda justicia propia se hace añicos; las pretensiones humanas se pulverizan. La necedad del hombre es barrida, y en su lugar queda un grato sabor de sensatez y pureza. Aquellos pecados que el creyente nunca pudo dejar; aquella dureza de corazón que le persiguió siempre; todo ello será barrido. En el desierto, el arado de Dios penetra profundo en el corazón, para dejar buena la tierra.

El desierto es nuestro refugio, un lugar que pocos aman, pero es un lugar de verdadero encuentro con Dios, porque allí no hay distracciones ni placeres de este mundo. El desierto es un lugar de desprendimiento de todo lo creado, donde podemos purificar nuestros sentidos, nuestras potencias internas, nuestros pensamientos, memoria, y deseos. Allí somos despojados de todo lo mundano, material y carnal, razón por la cual, podemos experimentar a Dios más abundantemente y vivir iluminados por Su esplendor. Como con el pueblo de Israel durante su travesía por el desierto, siempre estaban iluminados: El Señor iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos.Éxodo 13:21

Para el que vive así, apartado, despojado, lleno del Espíritu Santo, su vida en el desierto es más como estar en un huerto de riego donde el SEÑOR le pastorea siempre y como manantial de aguas cuyas aguas nunca faltan, Isaías 58:11, porque experimenta el amor divino de una manera más intensa y más bella que en cualquier otro lugar. En realidad vive bajo la bandera del amor de Dios: "Y su bandera sobre mí es amor" Cant 2: 4. Cuanto más nos alejamos de todo lo externo y temporal, más llenos somos del Espíritu Santo, y más disfrutamos Su presencia, de su paz, de su gozo. El gozo del SEÑOR es mi fortaleza. Nehemías 8:10

El desierto es la puerta angosta y el camino estrecho, escarpado, y difícil que pocos hallan; pero es la puerta de entrada a todo este deleite celestial, a toda esta belleza y esplendor espiritual. La bendición que dejará el desierto es de tal magnitud, que el alma puede ser consolada ahora. No reniegues de tus desiertos, agradece a Dios por cada uno de ellos. Por tanto, he aquí, yo la induciré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Oseas 2:14


También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de ORAR SIEMPRE, Y NO DESMAYAR. Lucas 18:1


Para que la oración sea constante, ferviente y todo lo pura que conviene, es necesario ante todo, una liberación total de las inquietudes que vienen de la carne. Ningún asunto, ningún interés o preocupación debe inquietarnos en la oración. Cuando te dispongas a orar, vacía tu corazón de todo egoísmo, vanidad, soberbia, ira, codicia y amor al dinero, amor desordenado a las criaturas, cosas (idolatría). En otras palabras: Hacer morir todo lo terrenal en nosotros Col.3:3 Morir al yo, estos es, estar crucificados juntamente con Cristo. Gál.2:20 Entregar, rendir y someter totalmente tu voluntad a la voluntad Divina, cada día decir: "SEÑOR, hágase tu voluntad y no la mía." Luc. 22:42 Y todo esto se logra con la ayuda del Espíritu Santo, es una obra sobrenatural y divina en cada creyente dispuesto apartar su corazón humildemente de las distracciones y ocupaciones exteriores, siempre con la ayuda del SEÑOR y de Su Espíritu, porque Él es quien produce así el querer en cada uno por su buena voluntad. Fil.2:13

Entonces poco a poco, con un corazón centrado solo en Dios, es cuando el alma se irá elevando, como dijo David: A ti, SEÑOR, elevo mi alma, porque en ti confío. Salmo 25:1 Porque en ti espero, porque te amo, porque fuera de ti nada deseo en esta tierra. Salmo 73:25 Poco a poco, porque el camino del creyente, en lo que se refiere a la oración, es como la luz del amanecer: Su esplendor va en aumento hasta que el día alcanza su plenitud. Prov.4:18 Una calma y quietud excepcionales se extenderán gradualmente sobre el alma. Toda la experiencia de la oración comenzará a entrar en un nuevo nivel. Dios derrama dentro del corazón un amor más profundo, que penetra y llena todo el ser de un gozo indescriptible y una paz permanentes
David tuvo esta experiencia, su alma fue llena en oración como quien disfruta de un banquete, por eso dijo: Quedaré muy satisfecho, como el que disfruta de un banquete delicioso, y mis labios te alabarán con alegría. Salmo 63:5 Habitar en la presencia del SEÑOR por medio de la Oración, es una bienaventuranza y un privilegio: Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios(en tu presencia en oración); Seremos saciados del bien de tu casa, de tu santo templo. Salmo 65:4

Si te entregas a la oración y la practicas conforme a lo dicho. Entonces, podrás ORAR SIEMPRE Y NO DESMAYAR, hasta que lo que pides te sea concedido o hasta tener la seguridad en tu corazón de que se te concederá. La oración ya no será para ti una carga ni una obligación, será un privilegio y un deleite. Y como la oración no consiste solamente en hablar con Dios, sino que es también una lucha con Satanás, y puesto que Dios usa nuestra oración como un factor poderoso en la victoria de esa lucha, El sólo, y no nosotros, debe de decidir cuándo podemos cesar de hacer nuestras peticiones. Así que no debemos atrevernos a dejar nuestra oración, hasta que recibamos la respuesta o tengamos la certeza de que vamos a recibirla.

Ten presente que la falta de constancia en la Oración es una tentación. Empezamos a orar; hacemos nuestras peticiones un día, una semana, un mes; y si no recibimos una respuesta definitiva, desmayamos y cesamos de orar por aquello. Esto es simplemente la trampa de muchas cosas que empezamos y no terminamos. En todas las esferas de la vida, esto es desastroso. El hombre que adquiere el hábito de empezar las cosas y dejarlas sin terminar, forma el hábito del fracaso. El hombre que empieza a orar por una cosa y no persiste hasta obtener la respuesta que desea, ha formado el mismo hábito en la oración. Desmayar, es fracasar. Entonces la derrota engendra desaliento e incredulidad en la realidad de la oración, lo cual es fatal para obtener cualquier éxito y como David se quejan: "¿SEÑOR, hasta cuándo? Salmo 13:1

"Orar siempre y no desmayar", es el lema que Cristo nos da para nuestra vida de Oración, es la prueba para nuestra fe, y cuanto más severa sea ésta y más larga la espera, mas gloriosos serán los resultados. El desmayo del corazón, la impaciencia, y la timidez son actitudes fatales para nuestras oraciones. La Oración persistente nunca desmaya ni se debilita, no se desanima, ni se rinde a la cobardía, sino que es sostenida por una clase de esperanza que no conoce la desesperación, y una Fe que se aferra fuertemente a la promesa. Tiene paciencia para esperar y fortaleza para continuar y se rehúsa desistir de la Oración hasta no recibir la respuesta.

"Cuando digo a alguno: Ruega a Dios, pídele, suplícale, me responde: "Ya pedí una vez, dos, tres, diez, veinte veces, y nada he recibido." No ceses, hermano, hasta que hayas recibido; la petición termina cuando se recibe lo pedido. Cesa cuando hayas alcanzado; mejor aún, tampoco entonces ceses. Persevera todavía. Mientras no recibas pide para conseguir, y cuando hayas conseguido da gracias". J.Crisostomo


Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13
Como Dios es la causa universal de todos los bienes y el autor y dador de la Gracia, queda claro, que mientras más dispone el creyente el corazón para recibirla, más gracia recibirá. Así, la oración hecha como conviene, no es otra cosa que la disposición del alma para recibir esta gracia, este don. Porque en Oración el creyente presenta al SEÑOR, como médico verdadero, sus heridas, dolores y aflicciones, suplicando humildemente la medicina para su sanidad y alivio, confiando en los méritos de Cristo y en la misericordia de Dios.

La verdadera oración no es otra cosa que acercar nuestro corazón a Dios, por lo cual, dijo por medio del profeta: " Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13 Y cuanto más nos acerquemos a ÉL no por nuestros méritos sino por Su Gracia, más nos hará partícipes de Su luz y claridad. Lo mismo que el que está en tinieblas, cuanto más se acerca a la luz puede ver mejor, así el creyente que se acerca a luz Divina por la Oración, mejor entendimiento y revelación de los misterios de la Palabra tendrá. Bien lo sabía David cuando dijo: Los que miraron a ÉL fueron alumbrados. Sal. 34:5 Y Daniel estando en oración lo afirmó también: Revelas lo profundo y lo escondido; tú conoces lo que está en tinieblas, pues en ti habita la luz.Daniel 2:22

El creyente hablando con Dios recibe los rayos y la influencia de Su Presencia, y es hecho partícipe de Su Naturaleza Divina. Y cuanto más le busca en oración sincera, es transformado espiritualmente, muere a las cosas terrenales que le apartan de ÉL: Pues, los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Gálatas 5:24 Por eso, dice el SEÑOR: Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes. Zacarias 1:3

Moisés, dice la Biblia que después de haber hablado con Dios en el monte, descendió con un gran resplandor. Exodo 34:29 Y De la transfiguración del SEÑOR, dice que estando en oración la apariencia de su rostro cambió y su vestido blanco y resplandeciente. Lucas 9:29 Lo que indica que el creyente en Oración sincera y humilde, es transfigurado espiritualmente en una nueva criatura, hermoseado, purificado con vestidura blanca y brillante, además es armado y fortalecido contra todo poder y acechanza del enemigo. Todo esto en virtud de la gracia divina que recibe en Oración.

"Grandes son las excelencias de la Oración y grandes son sus privilegios, en ella se limpia el alma de los pecados, se apacienta el amor, se ilumina la fe, se fortalece la esperanza, se calma el corazón, se descubre la verdad y se vence la tentación; huye la tristeza, se renuevan los sentidos, se restaura el alma debilitada, se aleja la tibieza, se consumen las obras de la carne, en ella saltan chispas vivas de deseos del cielo, entre las cuales arde la llama viva del amor a Dios, a ella están abiertos los cielos, a ella están atentos los oídos de Dios." Lorenzo


Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo a dondequiera que vayas. Josué 1:9"

En tiempos de dura prueba el cristiano no tiene en la tierra nada en lo cual pueda confiar, y por lo tanto se ve precisado de arrojarse en los brazos de su Dios. Cuando su barco se hunde, y no puede valerse de ningún salvamento humano, debe sencilla y enteramente confiarse a la providencia y al cuidado de Dios.

¡Feliz tormenta la que arroja al hombre sobre una roca como esta! ¡Bendito huracán, que llevas el alma a Dios y sólo a Dios! Algunas veces no nos acercamos a nuestro Dios porque tenemos una multitud de amigos, pero cuando un hombre es tan pobre y se ve tan desamparado y desvalido que no puede recurrir a ninguna parte, entonces vuela a los brazos de Dios y es felizmente recibido en ellos. Y cuando esté sometido a pruebas tan apremiantes y singulares que no las pueda contar a ninguno sino sólo a Dios, debe estar agradecido por ello, pues aprenderá más de su SEÑOR en esa ocasión que en cualquier otro tiempo.

¡Oh creyente sacudido por la tempestad! Es una prueba afortunada la que te lleva al Padre. Ahora que sólo tienes a Dios en quien confiar, procura poner en él tu entera confianza. No afrentes a tu SEÑOR y Maestro con dudas y temores indignos, sino sé fuerte en la fe, dando gloria a Dios. Haz ver al mundo que tu Dios vale para ti más que diez mil mundos; haz que vean los hombres ricos cuán rico eres tú, cuando en tu pobreza tienes como tu ayudador al Señor Dios; haz que vean los fuertes cuán fuerte eres tú en tu debilidad cuando te sostienen los brazos eternos.

Este es el tiempo para las hazañas de fe y para las valientes proezas. Sé fuerte y muy valiente, y el SEÑOR tu Dios, que hizo los cielos y la tierra, se glorificará en tu debilidad y engrandecerá su poder en medio de tu aflicción. La magnificencia de la bóveda celeste quedaría perjudicada, si el firmamento estuviese sostenido por una columna, y tu fe perdería su gloria si descansase sobre algo visible a la vista humana. ¡Que el Espíritu Santo te haga descansar en Jesús! -C.Spurgeon

Que nuestro Padre Celestial esté de parte nuestra no significa que no nos alcanzarán las tormentas de la vida, sino que Él estará con nosotros durante esas tormentas. Quien ha puesto su confianza en Dios sabe muy bien que hay más seguridad junto a Cristo durante el peligro de lo que la hay en tiempos de consuelo para el que está sin Cristo. Sólo un necio podría poner su confianza en las arenas movedizas. La única confianza que no defrauda es la que se pone en Cristo, La Roca inamovible de los siglos.

Los discípulos de Cristo deben perder la confianza en sí mismos antes de poder continuar hacia el final de su jornada. Primero deben experimentar la constante presencia del SEÑOR en cada paso de su peregrinación. Entonces, ¿por qué hemos de temer la tempestad? ¿Acaso no está bajo el control de la mano de Dios el Padre Celestial? -L.B.Cowman


" SEÑOR, en mi angustia te invoqué, y tú me oíste. Desde el fondo del abismo clamé a ti, y tú escuchaste mi voz." Jonás 2:2

Jonás, relata después de haber salido de las entrañas de la ballena, lo que le había sucedido, y le da gracias al SEÑOR. No le quedaba nada sino la oración; su agonía era demasiado grande para otra cosa; pero, teniendo el corazón y el privilegio de orar, lo poseía todo. Las oraciones que proceden de la angustia, generalmente salen de lo profundo del corazón. La oración puede ser amarga en su ofrecimiento, pero será dulce en la respuesta. El hombre de Dios ha llamado al SEÑOR cuando no estaba en angustia y, por tanto, encuentra natural y fácil llamarle cuando está en angustia. -C.H.S

Este versículo contiene dos partes: Jonás en su problema se refugió en Dios, y la última parte contiene acción de gracias por haber sido entregado milagrosamente más allá de lo que su cuerpo hubiera podido soportar. "Invoque, en mi angustia." Invoqué desde las entrañas de la muerte, "desde el fondo del abismo y escuchaste mi voz".

Dirigió sus oraciones al SEÑOR no sin gran lucha; él contendió con muchas dificultades; pero por grandes que fueran los impedimentos en su camino, aún perseveró y no dejó de orar. El enemigo de nuestra alma quiere que creamos que no podemos clamar al SEÑOR en nuestra angustia - como si tuviéramos que ser perfectos, pero el SEÑOR sabe que somos solo polvo, porque no hay uno solo que sea justo. Rom. 2:10, porque Todos nosotros somos como un hombre impuro; y Todas nuestras buenas obras son como un trapo sucio. Isaías 64:6 De ser así, nadie sería digno de recibir un milagro. Lo que en realidad mueve la mano del SEÑOR es la Fe en Él. Todos los milagros que el SEÑOR hizo, la liberación de la hija de la mujer cananea, la sanidad del siervo del centurión, del ciego, del paralítico, del hombre de la mano seca, de los diez leprosos, la multiplicación de los panes y los peces, estos y otros, todos tienen algo en común: La Fe, y Jesucristo es la Fe, Él es principio y fin de la Fe. Heb.12:2

Jonás sabía que el SEÑOR lo escuchaba, esto muestra que tenía Fe. Él nos puede dar una paz total y una seguridad de que nuestras oraciones serán contestadas, aún antes de que la respuesta en sí llegue. Otro pensamiento que coloca el enemigo para impedir que oremos en necesidad, es que creamos que para poder orar correctamente tenemos que estar en un templo hecho por manos humanas, Hechos 17:24, porque muchos ignoran y no les ha sido revelado por el Espíritu Santo, que el SEÑOR habita en el corazón, si tenemos una entrega sincera a Él nos convertimos en Su templo y morada,1 Cor. 6:19. Jonás lo tenía claro, por eso, desde el fondo del abismo clamó y el SEÑOR lo escuchó.

"SEÑOR, en mi angustia te invoqué, y tú me oíste.""Desde el fondo del abismo clamé a ti, y tú escuchaste mi voz." No clamó en vano y para expresar más claramente cuán notable y extraordinaria había sido la bondad de Dios con él repite "Tú escuchaste mi voz". La angustia, sin duda, empujó a Jonás a hacer estas suplicas urgentes. "Lo que parecía una muerte segura, se convirtió en su salvavidas". Jonás huyó para evitar hacer la voluntad de Dios y hacer la suya propia, estando en grandes angustias dentro del vientre de la ballena, reflexiona de su error, desistió de su propia voluntad. El SEÑOR lo había escuchado. Dios le mostró su misericordia, trató con él para que no se desviara de Su voluntad, permitió esta aflicción, para mostrarle Su gloria, señorío y poder, porque: "Nadie puede detener Su mano, Ni decirle: '¿Qué haces?" Dan.4:35

"SEÑOR, en mi angustia, te invoqué." ¡Oh, que tengamos la gracia de ver nuestra gloria futura en medio del oprobio presente! Hay una gloria presente en nuestras aflicciones, si podemos discernirla, porque no es algo sin importancia el tener la comunión de Cristo en sus sufrimientos. David fue honrado cuando subió llorando, con la cabeza cubierta; porque en todo fue hecho como su SEÑOR. ¡Nosotros podemos aprender, a este respecto, a gloriarnos también en las tribulaciones! - C. H. S.


¿Porque te abates,oh alma mía? Salmo 42:5


El profeta Jeremías profetizó: Su alma será como huerto de riego. Y nunca más tendrán dolor. Jeremías 31:12 ¡No estar triste nunca más! ¿Será posible? Si es posible, ¿Porqué te abates, oh alma mía? ¿Porque? Es bueno que lleguemos a descubrir la raíz misma de nuestras tribulaciones y de nuestros pesares. Llegar al mismo fondo del asunto. La comprensión de sus causas, se halla dentro del camino de su solución. Nada lograremos hasta cuando hayamos descubierto y desalojado su fuente.

La causa básica de nuestras tristezas no está en las circunstancias. Está dentro de nosotros. Y es allí donde debe aplicarse el remedio. Saber esto nos resulta muy alentador, porque las circunstancias están fuera de nuestro alcance y no las podemos arreglar, pero podemos recibir el remedio y aplicarlo a nuestra alma.

Cuando el salmista le planteó la pregunta a su alma, descubrió la causa de su profundos pesares. Descubrió que el problema no estaba en lo terrible de las circunstancias que lo rodeaban sino en las tinieblas que le habían invadido el alma. Había perdido de vista a Dios. Estaba cargado y derrotado por "todas las ondas y las olas" Salmo 42:7, por la "opresión del enemigo" Salmo 42:9, y por lo que la gente dice: Mis adversarios me afrentan, mientras me dicen todo el día: ¿Donde está tu Dios? Salmo 42:10. David preocupado con estas cosas, se olvidó de la visión y de la experiencia de la presencia de Dios. Su mirada que estaba dirigida hacia lo alto, se desvió hacia los contornos. Se sintió abandonado y arruinado, y le invadió la tristeza.

Oh alma mía, esta es también la causa verdadera de tus penas y pesares. Has perdido el sentido de la presencia de Dios. La visión de Dios ha quedado oscurecida. Cuando le presentamos a Dios lo doloroso de nuestras circunstancias, y experimentamos Su dulce calma, la tristeza se va. "En tu presencia hay plenitud de gozo" Salmo 16:11 "Dios es luz y en Él no hay tinieblas" 1Juan 1:5. Cuando Dios está fuera de nuestra vista, cuando hemos perdido el contacto con Él, nuestra alma se sume en la tristeza, la depresión y la desesperación.

Dios es el disipador universal de toda pena, el glorioso proveedor de las alegrías del alma. - B. M´Call Barbour



"Es necesario que por Muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios". Hechos 14:22.

EL pueblo de Dios tiene sus pruebas. Dios cuando eligió a su pueblo, no tuvo el designio de que fuese un pueblo no probado. Al contrario, sus componentes fueron elegidos en el horno de aflicción; nunca fueron elegidos para la paz mundanal y el goce terrenal. Nunca se les prometió que quedarían inmunes de la enfermedad y de los dolores de la mortalidad. Cuando el SEÑOR les extendió el título de privilegio, incluyó, entre otras cosas, el castigo, del cual inevitablemente serían herederos. Las aflicciones fueron predestinadas para nosotros en los solemnes decretos de Dios y legadas para nosotros en el último testamento de Cristo.

EL pueblo de Dios tiene sus pruebas. Dios cuando eligió a su pueblo, no tuvo el designio de que fuese un pueblo no probado. Al contrario, sus componentes fueron elegidos en el horno de aflicción; nunca fueron elegidos para la paz mundanal y el goce terrenal. Nunca se les prometió que quedarían inmunes de la enfermedad y de los dolores de la mortalidad. Cuando el SEÑOR les extendió el título de privilegio, incluyó, entre otras cosas, el castigo, del cual inevitablemente serían herederos. Las aflicciones fueron predestinadas para nosotros en los solemnes decretos de Dios y legadas para nosotros en el último testamento de Cristo.

Tan cierto como que las estrellas fueron formadas por sus manos y sus órbitas fueron fijadas por él, así es cierto que las aflicciones nos han sido destinadas. Dios ha dispuesto el tiempo, el lugar y la intensidad de estas aflicciones, y ha dispuesto también el efecto que ellas han de tener sobre nosotros. Los hombres buenos no deben esperar quedar libres de las pruebas. Si esperan esto, quedarán decepcionados, pues ninguno de sus predecesores ha vivido sin ellas. Observa la paciencia de Job, recuerda a Abraham, pues él tuvo sus pruebas, y por su fe llegó a ser el padre de los creyentes. Observa bien las biografías de todos los patriarcas, de los profetas, de los apóstoles y de los mártires, y descubrirás que ninguno de aquellos a quienes Dios hizo vasos de misericordia, dejó de pasar por el fuego de la aflicción. Fue establecido desde la antigüedad que la cruz de la aflicción sea grabada en cada vaso de misericordia, como marca real por la cual se distinguen los honorables vasos del Rey. Pero aunque la tribulación es la senda de los hijos de Dios, ellos tienen el consuelo de saber que su Maestro la ha experimentado antes que ellos; además cuentan con su presencia y su simpatía que los animan, su gracia que los sostiene y su ejemplo que les enseña como soportar. - C.Spurgeon

Pablo no solamente enseñó el gozo y la paz del reino de Dios .Rom 14:17), su poder 1Cor. 4:20, y su autoridad, la cual permite al creyente triunfar sobre el mal 2Tim. 4:18; Rom 16:20, sino que enseñó también que el pueblo de Dios, experimentaba pruebas, sufrimiento, y no siempre lograba una «victoria instantánea» .Dios no prometió una vida exenta de lucha. Los apóstoles nunca enseñaron que todo sufrimiento sería evitado debido a la presencia del Rey en nosotros, y el poder ministrado por el Espíritu Santo a través de nosotros. Este pasaje nos recuerda que la victoria viene solamente librando una batalla, y que el triunfo se alcanza después de la prueba. La Biblia también enseña que el sufrimiento, las pruebas y todas las otras dificultades humanas son inevitables; pero también nos dice que todos nosotros podemos ser « en todas estas cosas más que vencedores» Rom.8:37. De manera que si quieres experimentar el reino de Dios, no evadas las tribulaciones, y no sólo te enfrentes a ellas: pasa a través de ellas y verás la Gloria de Dios, así como los siervos de Dios en la Biblia, que el SEÑOR era su fortaleza y su refugio


Así dice el SEÑOR: «Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo. Será como la zarza del desierto, que nunca recibe cuidados: crece entre las piedras, en tierras de sal, donde nadie vive. »Pero bendito el hombre que confía en mí, que pone en mí su esperanza. Será como un árbol plantado a la orilla de un río, que extiende sus raíces hacia la corriente y no teme cuando llegan los calores, pues su follaje está siempre frondoso. En tiempo de sequía no se inquieta, y nunca deja de dar fruto. Jeremías 17:5-8

Jeremias también ofrece una idea de cómo vivir por gracia al contrastar las dos opciones sobre la confianza. Cuando se trata de dónde depositamos nuestra confianza, básicamente hay sólo dos opciones: En el hombre o en Dios. Esta elección es crítica; la una conlleva a la maldición y la otra a la bendición: "Maldito el hombre que confía en el hombre ... "Bienaventurado el hombre que confía en el SEÑOR".

La mente natural de la humanidad caída deposita su confianza en el hombre (por lo general, en sí mismo). La carne de todo creyente nacido de nuevo en Jesucristo es tentado a poner su confianza en la misma dirección. Esto trae una maldición espiritual muy seria. "Maldito el hombre que confía en el hombre". Cuando ejercemos dependencia del hombre, sólo podemos recurrir a los recursos carnales para fortalecernos. Esto equivale a apartarse del SEÑOR en quien debemos confiar. El SEÑOR es la única fuente de todas las verdaderas bendiciones. En consecuencia, confiar en el hombre resulta en una maldición.

La maldición que resulta de depender de los recursos humanos (nuestros o de otros) es la esterilidad de la vida, espiritualmente hablando. "Porque será como la zarza del desierto". Un arbusto del desierto representa la antítesis de la abundante vida espiritual. Es la imagen de una planta que apenas sobrevive. Los arbustos del desierto son típicamente de crecimiento escaso y carecen de frutos. Una persona que confía en la carne es así. Además, no verá buenos días de abundante vitalidad.. Las personas que confían en los recursos caídos del hombre nunca ven realmente días que la palabra de Dios llamaría buenos. Más bien, viven en condiciones espirituales que son como suelo salado, tierras baldías, tierra quemada, incapaces de ser habitadas " - Bob Hoekstra

Sin embargo, existe una opción totalmente eficaz mediante la cual se puede evitar esa esterilidad. "Bienaventurado el hombre que confía en el SEÑOR, y cuya esperanza es el SEÑOR". Bendito, dichoso, feliz aquel que confía en el SEÑOR será como como árbol plantado junto a corrientes de agua, cuyas hojas están verdes. Jeremías se basa en las imágenes del Salmo 1:1-3 Bienaventurado el hombre que no anda en compañía de malvados....Sino que en la ley del SEÑOR está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. El hombre bendito y verdadero cristiano, no por intuición, sino por inspiración divina, hace de la Palabra de Dios su deleite. Este es el distintivo del cristiano, "su deleite está en la ley del SEÑOR." Un hombre puede trabajar en su oficio, y no deleitarse en él, ya sea en lo que se refiere a la dificultad de la obra, o la pequeñez del ingreso. Pero un creyente verdadero sigue y sirve a Dios con alegría; es su comida y bebida hacer Su voluntad. -Thomas Watson

Bienaventurado(Feliz, afortunado, envidiable) el que confía en el SEÑOR. Algunos confían en prácticas ocultas o encantamientos. Pero tales personas están preocupadas. A menos que obtengas tu fuerza del Señor, serás débil y atribulado. ¡Oh, la bendición de la confianza en Dios! Aquí la ves establecida en contraste con la miseria de confianza en los hombres. La sequía viene incluso a este árbol, en tiempos de problemas para el creyente; Pero la sequía no afecta al árbol, ya que tiene fuentes secretas, de las que extrae su vida; Extiende sus raíces por el río; y bendecido es que el hombre que tiene una vida secreta, una fuerza secreta, una comodidad secreta que lo sostiene en la hora difícil. El mundo no puede percibirlo, pero el creyente la experimenta y vive confiado en el SEÑOR. -C. Spurgeon

ORACIÓN: Mi amado SEÑOR, confieso que muchas veces he confiado en mí mismo. SEÑOR acepto tu palabra de que la carne siempre trae maldición y esterilidad espiritual. He descubierto que lo mismo ocurre cuando pongo mi esperanza en los demás. SEÑOR enséñame a confiar plenamente en Ti, para que pueda conocer la bendición de tener Tu gracia como mi recurso. Amén. - Bob Hoekstra


Oh SEÑOR, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti y esperaré. Salmo 5:3

Comenzar el día con Dios en Oración, en acción de gracias, que el primer pensamiento al despertar esté dedicado a Él. Nuestro SEÑOR y Salvador, modelo a seguir, dice Marcos 1:35: Muy de mañana, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó y se fue a un lugar apartado para orar. Has intentado orar, pero has quedado vencido. No se trata del tiempo ni de las muchas palabras, sino de una comunión sincera con el SEÑOR. Ten ánimo, descansa en el SEÑOR, no te sientas culpable ni fracasado, esto es obra del Espíritu Santo en ti y en mí; Él es quien produce en nosotros así el querer como el hacer, por Su buena voluntad. Filp.2:13 Por medio de esta obra del Espíritu en nuestro interior, iniciando con cinco o diez minutos de oración y lectura de la Palabra, así vamos avanzando paso a paso en la Escuela de la Oración guiados por el Espíritu, hasta que somos perfeccionados en ella y por medio de ella. En lo referente a la Oración podemos decir; que somos como la luz del amanecer: Su luz va en aumento, hasta que se hace de día Prov.4:18

" La mañana es la hora determinada para mi encuentro con el SEÑOR, anoche enterré la fatiga del día de ayer, y en la mañana pido por un nuevo préstamo de energías. Bendito es el día cuya mañana es santificada. ¡Éxistoso es el día en que se obtiene la primera victoria en Oración! ¡Santo es el día cuya aurora te encuentra en la cumbre del monte de la Oración! La luz es más brillante en las mañanas. "Despierta, oh alma mía; despierta, salterio y arpa; Me levantaré de mañana..... Oh SEÑOR te alabaré." Sal. 57:8-9" - Joseph Parker

" Si recibes lo que llamo 'el completo reposo', la tranquilidad y paz por la mañana, con la mente fija en Dios; esto te llevará por encima de tus pequeñas preocupaciones con la mejor paciencia, cual águila sobrevolando la tormenta, y la Cruz diaria será la bendita forma para llevarte al cielo. Y esto es un cielo constante; es tu morada, es tener a Dios como tu Todo. Me gusta llenar mi alma de Dios en la mañana, entonces logro vivir en el Espíritu todo el día." - Guillermo Bramwell"

Despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios." Isaías 50:4 En la mañana, empiezo a leer y logro estar consciente que Dios, por medio de Su Palabra y Su Espíritu, me está hablando. Luego, pronto me encuentro hablando con Dios. Cuánta bendición y fuerza nos vienen al comenzar el día así, al encontrar a Dios cara a cara, antes de salir a enfrentar al mundo; por leer y digerir Su Palabra antes de cualquier otra actividad". - J.D. Drysdale

"Antes de la labor que te afana, mente, corazón y manos: Alístate, en la primera y fresca hora matutina. Para estar en el monte, a solas con Dios Éxodo 34:2 Oh, Él te espera allí para revelarte su hermosura única y dulce; para tener comunión contigo a solas, para elevarte por encima de las sombras terrenales, hasta la realidad celestial. -E.H. Divan

" Cuando tengo comunión con el Padre Celestial en el jardín de la Oración, en los momentos en que el rocío de la bendición comienza a caer con la salida del sol, recuerdo cierto valle de Rumania en que solamente se cultivan rosas para el mercado de Viena. El perfume de aquel valle en la temporada de la floración es tal, que si estás allí durante unos minutos, dondequiera que vayas después, la gente sabrá dónde has estado. La fragancia va contigo. Cuando nos presentemos delante del SEÑOR en las mañanas, todo el día el aroma de Su Presencia está con nosotros." Anónimo

"En la quietud de la aurora, quiero estar a solas con mi Amado; La calma de Su presencia trae perfume de arriba; Endulza todas las horas del naciente día ocupado; Su fragancia calma mi inquietud, y ahuyenta mi temor. Encuentro una fuerza maravillosa para el deber, mientras miro su faz. Y entiendo que poder y paz he conseguido en ese secreto lugar." - J. Charles Stern


Así dice el SEÑOR, que abre camino en el mar y sendero en las aguas impetuosas; Isaías 43:16

Este verso hace referencia a la liberación del pueblo de Dios de la servidumbre egipcia, y la demostración permanente de Su poder. Él Abre un camino de seguridad para Sus hijos, incluso en el mar más profundo y el oleaje impetuoso están delante de ellos.

El mar parece un mundo sin caminos. El mar es el símbolo del misterio. Es la habitación de innumerables cosas perdidas. Pero los caminos de Dios se mueven de un lado a otro a través del mar impetuoso y sin senderos. Dios no se pierde como los otros misterios. Él conoce su camino. Cuando nosotros estamos confundidos, Él ve el camino, y ve el final desde el principio. Aún el mar, en todas sus partes, es camino real por el que transita Dios.

El misterio es parte de la disciplina que Dios nos ha señalado. La incertidumbre nos prepara para una Fe más profunda. La tribulación es uno de los medios de gracia que Dios ha establecido. Por lo tanto, el mar turbulento debe ser considerado nuestro amigo, como lo entenderemos algún día. Nos gusta "descansar en lugares de delicados pastos y ser pastoreados junto a aguas de reposo." Y Dios nos concede lo que corresponde a este descanso restaurador. Pero necesitamos el misterioso mar y sus aguas impetuosas, la experiencia que nos abruma, los aluviones de tristeza que no podemos explicar.

"Por la Fe pasaron el mar Rojo como por tierra seca". (Heb. 11:29) Este es el camino de la Fe. La mano de Dios abre camino en el mar y sendero en las aguas impetuosas, para que demos el primer paso, y la fe se contenta con esto. Dios no da nunca la dirección de dar dos pasos a la vez. Es necesario que primero demos un paso; luego recibiremos luz para dar otro, y así sucesivamente nuestro corazón será guardado en una continua dependencia de Dios.

Sin duda, el mar no fué dividido en toda su extensión de una sola vez, sino poco a poco; Dios quería conducir a su pueblo "por Fe" y no "por vista". Ninguna Fe es precisa para emprender un viaje cuyo camino se ve en toda su extensión, pero es necesaria la Fe para ponerse en camino cuando no se ve el rumbo sino para dar el primer paso. El mar se dividía a medida que el pueblo de Dios avanzaba, de manera que, para cada nuevo paso, dependían enteramente de Dios.

Tal era el camino por el cual marchaban los redimidos del SEÑOR, conducidos por su Diestra. Pasaron a través de las sombrías aguas de la muerte, y vieron que estas aguas eran "como muro a su diestra y a su siniestra, mientras que ellos entraron en el mar y lo cruzaron en seco." Éxodo 14:22

Si no pasaramos por las aguas turbulentas del mar, no seríamos testigos de cómo "el SEÑOR abre camino en el mar y sendero en las aguas impetuosas", seguiríamos siendo débiles en la Fe. Su presencia es todo lo que necesitamos incluso en las inundaciones más profundas de la tribulación. Él no dice lo que hará por nosotros, pero sí nos dice que estará con nosotros hasta el fin, y eso es más que suficiente para satisfacer todas nuestras necesidades. Charles MacKintosh- J.H.Jowett"

Muchos fracasan y no toman el rumbo correcto en el mar de la vida, porque no se atreven a creer en la Palabra del Gran Capitán, Cristo, para tomar la dirección e instrucciones que Él indica." M.Taylor


"¿Por qué, oh Señor, te mantienes alejado, Y te escondes en tiempos de tribulación? " Salmo 10:1

¿Por qué, oh SEÑOR, te mantienes alejado? La presencia de Dios es el gozo de su pueblo, pero la sospecha de su ausencia es desconcertante sin medida. Por tanto, recordemos que el SEÑOR está cerca de nosotros. El orífice no está nunca lejos de la boca del horno cuando tiene el oro en el fuego, y el Hijo de Dios siempre está andando en medio de las llamas cuando sus hijos son echados en ellas.

¿Por qué te escondes en el tiempo de la tribulación? No es la tribulación, sino el que nuestro Padre parece esconder su faz, lo que nos hiere. Si necesitamos respuesta a la pregunta «¿Por qué te escondes?» la respuesta la hallaremos en el hecho de que hay una necesidad no sólo para la prueba, sino para la pesadez del corazón bajo la prueba:Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Hechos 14:22 pero, ¿cómo puede ser así si el SEÑOR debería brillar sobre nosotros cuando nos está afligiendo? Si el padre consuela a su hijo cuando le está corrigiendo, ¿de qué serviría la disciplina? Un rostro sonriente y la vara no son compañeros apropiados. Dios desnuda la espalda para que el golpe se sienta más; porque es sólo la aflicción sentida la que se convierte en aflicción bendita.

Si fuéramos llevados en brazos por Dios al pasar cada corriente, ¿dónde estaría la prueba, dónde la experiencia que la tribulación tiene por objeto enseñarnos? Si el SEÑOR no se escondiera, no sería tiempo de tribulación en absoluto. Lo mismo podrías inquirir por qué el sol no brilla de noche, cuando es seguro que no habría noche si lo hiciera. C. H. S.

«El tiempo de la tribulación» debería ser tiempo de confianza; el tener fijo el corazón en Dios, debería prevenir los temores del corazón. «Confiando en el SEÑOR, su corazón es establecido; no temerá.» De otra manera, sin ello, seríamos como la llama de una vela, como una veleta; movidos por cada ráfaga de malas noticias, nuestras esperanzas se hundiran o flotarán según las noticias que escuchemos. La falta de Fe sólo impide a Dios que nos muestre su poder. - Stephen Charnock

El SEÑOR es nuestra ayuda segura en la tribulación. Pero Él permite que los problemas nos persigan, como si fuera indiferente a su abrumadora presión, para que agotemos nuestros recursos y descubramos el tesoro que encierra la oscuridad, y las riquezas valiosas de la tribulación. Podemos tener la seguridad de que el SEÑOR quien permite la tribulación, toma parte con nosotros en ella. Puede ser que solamente podamos ver Su mano cuando la prueba está desapareciendo; pero debemos atrevernos a creer que Él jamás abandona en el crisol.

Muchas veces estamos cegados y no podemos contemplar a Aquél que ama nuestras almas. Nos hallamos en la oscuridad y el vendaje nos ciega de tal manera que no podemos ver la figura de nuestro Sumo Sacerdote; pero Él está allí sintiendo profundamente todo lo que nos acontece. No confiemos en sentimentalismos, sino tengamos fé en Su fidelidad inquebrantable, y aunque no le veamos, hablemos con Él. Cuando hablamos directamente con el SEÑOR como si estuviese presente, aunque Su presencia está oculta, no obstante oímos una voz que nos responde y nos muestra que Él está en la sombra velando por lo Suyo.

Tu Padre se halla tan cerca de ti cuando viajas por un túnel oscuro, como cuando viajas a la luz del día bajo el cielo. Confía que el SEÑOR está contigo mientras pasas por la oscuridad del túnel, y además sabiendo que los túneles de Dios nos llevan más cerca de Él y a nuestro hogar celestial. -Charles Cowman


"Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la Diestra de mi Justicia". Isaías 41:10

¡Que vas a hacer, y cómo vas a seguir adelante cuando tu adversario derrama sobre ti un diluvio de "imposibles" e "improbables" ! Toma la Biblia, hasta bien entrada la noche lee las promesas y profecías. Lee otra vez las cálidas palabras de Isaias: "Siempre te sustentaré con la Diestra de mi Justicia". Tu noche te mostrará estrellas que no se ven en el día. En la negra nube tronadora aparecerá un arco iris, el pacto eterno de Dios, y encontrarás una aurora a medianoche.

¿Qué harás? ¿Actuarás como los que no tienen fe,luz ni discernimiento? Tu no eres como los incrédulos que han sido alcanzados por el remolino y se encuentran sumidos bajo las aguas turbias de la duda y la desesperación; Estamos afligidos en Todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados; 2Cor. 4:8. Tu eres un peregrino del día, un creyente peregrino de la luz, guiado por un resplandor suave, tierno, cálido y luminoso. Da gracias a Dios por la seguridad de la dirección Divina, y ora para que puedas mantener una relación correcta con todas las imposibilidad e improbabilidades. -L.B.Cowman

"A veces no puedes enfrentar una dificultad de tal manera que el resultado sea favorable. Oras, pero no te sientes libre en la oración. Lo que falta es una promesa definida. Pruebas una y otra vez y en el momento oportuno se presenta una promesa que parece haber estado escrita para esta ocasión. Encaja exactamente, tal como la llave bien hecha entra en la ranura para la cual ha sido preparada. Habiendo descubierto la Palabra adecuada del Dios viviente para tu necesidad, te presentas cuanto antes delante del trono de la gracia, y dices: "Oh SEÑOR, prometiste esta bendición a tu siervo; concedela según el beneplácito de tu voluntad." Entonces, la pena se transforma en gozo; la oración ha sido escuchada. En mi angustia invoqué al SEÑOR, Y clamé a mi Dios; Desde Su templo oyó mi voz, Y mi clamor delante llegó delante de Él, a Sus oídos. Salmo 18:6 " - C.Spurgeon

" Cuando ruge la tormenta y nuestra fuerza carcomida no resiste la prueba que enfrenta; Cuando el viento brama y nuestro espíritu desalienta; Susténtame, oh Dios, con la Diestra de tu Justicia. Cuando el ser querido es quitado, las penas se multiplican, y el corazón es quebrantado; Cuando somos abatidos y de nuestra esperanza alejados; Susténtame, oh Dios, con la Diestra de tu Justicia. Cuando el trueno suena, el torrente se derrama y arrastra cuanto queda; Cuando agotada la fuerza; Susténtame, oh Dios, con la Diestra de tu Justicia. Cuando el alma débil y caída necesita ser levantada, restaurada y fortalecida; Cuando la tormenta arrecia y mi corazón desfallece; Susténtame, oh Dios, con la Diestra de tu Justicia. Edith L.Mapes

"De las más bajas profundidades hay un sendero hacia las cumbres más excelsas" - Carlyle

"Mientras más grande es la dificultad, más grande es la gloria." -Cicerón "Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la Diestra de mi Justicia". Isaías 41:10


Conforme a su Fe, les sea hecho. Mateo 9:29

Cuando Jesús preguntó a dos ciegos si creían que Él podía darles la vista, ellos respondieron que sí. Al tocar sus ojos, dijo: "Conforme a su Fe, les sea hecho.". y se les abrieron los ojos. Sería fácil concluir de esto que si tenemos suficiente fe, podemos obtener todo lo que queramos, ya sea riqueza, curación o lo que sea. Pero ese no es el caso. La fe debe basarse en alguna palabra del Señor, alguna promesa de Dios, algún mandamiento de las Escrituras. De lo contrario, no es más que una credulidad ilusoria.

Lo que aprendemos de nuestro texto es que la medida en que nos apropiamos de las promesas de Dios depende de la medida de nuestra fe. Después de prometerle al rey Joás que tendría la victoria sobre los sirios, Eliseo le dijo que golpeara el suelo con sus flechas. Joás golpeó tres veces y luego se detuvo. Eliseo anunció airadamente que el rey tendría sólo tres victorias sobre Siria, mientras que él podría haber tenido cinco o seis. 2 Reyes 13: 14-19. La medida de su victoria dependía de su fe.

Es así en la vida del creyente. Estamos llamados a caminar por fe, a abandonarlo todo. Tenemos prohibido acumular tesoros en la tierra. ¿Hasta dónde nos atrevemos a llegar a obedecer estos mandamientos? ¿Deberíamos eliminar los seguros de vida, los seguros médicos, las cuentas de ahorro, las acciones y los bonos? La respuesta es: "Según tu fe, te sea hecho". Si tienes fe para decir: "Trabajaré duro por mis necesidades actuales y las necesidades de mi familia, pondré todo por encima de eso en la obra del Señor y confiaré en Dios para el futuro". entonces puedes estar absolutamente seguro de que el SEÑOR cuidará de tu futuro. Él ha dicho que lo haría y su palabra no puede fallar. Si, por el contrario, creemos que debemos ejercer la "prudencia humana", al proveer para un día lluvioso, Dios aún nos amará y aún nos usará de acuerdo con la medida de nuestra fe.

La vida de fe es como las aguas que brotan del Templo de Ezequiel 47. Puedes entrar hasta los tobillos, hasta las rodillas, hasta la cintura o, mejor aún, puedes nadar en ellas....Las bendiciones más selectas de Dios, por supuesto, son para aquellos que confían en Él más plenamente. Una vez que hemos probado Su fidelidad y suficiencia, queremos dejar las muletas, los apoyos y las almohadas del sentido común. O, como alguien ha dicho, "una vez que caminas sobre el agua, no quieres volver a viajar en bote". "Conforme a tu fe, te sea hecho."

" El ojo le muestra a un pobre desnudo, enfermo y encarcelado; la Fe le muestra a Jesucristo. Mt 25:40. El oído escucha insultos y persecuciones; la fe canta: «Regocíjate y gózate de alegría» Mt 5:12. El tacto nos hace sentir los golpes recibidos; la Fe nos dice: «alégrate de haber sido considerado digno de sufrir afrenta por el nombre Cristo» Hechos 5:41. El gusto nos hace sentir el incienso; la Fe nos dice que el incienso verdadero «son las oraciones de los santos» Apoc. 8:4.- William MacDonald

Los sentidos nos seducen por las bellezas creadas; la Fe piensa en la belleza duradera, eterna y tiene lástima de todas las criaturas que son nada y polvo al lado de aquella belleza. A los sentidos les horroriza el dolor; la Fe lo bendice como la corona que el Amado Esposo Celestial colocará en tus manos; "He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la Fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el SEÑOR, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no solo a mí, sino también a Todos los que aman Su venida." 2 Timoteo 4:7-8 Los sentidos se rebelan contra el insulto, y la ofensa; la Fe bendice: "bendice al que te maldice » Lucas 6:28...; lo encuentra dulce porque es compartir la suerte de Jesús... Los sentidos son curiosos; la Fe no quiere conocer nada: tiene sed de pasar toda su vida inmóvil a los pies de Jesús."- Charles de Foucauld,


El SEÑOR bendijo los últimos días de Job más que los primeros." Job 42:12

El libro de Job se considera el libro más antiguo de la Biblia, como antiguo es el sufrimiento de toda la humanidad. Su tema principal es la tribulación de un hombre bueno y justo. Y nos enseña que para los que confían en el SEÑOR todas sus pruebas terminarán en victoria.

Nuestras penas tendrán un final cuando Dios haya cumplido su propósito en ellas. Los propósitos en el caso de Job eran estos; que Satanás pudiera ser derrotado, sus planes desbaratados con sus propias armas, condenado en sus esperanzas y bendecir a Job en su postrimería más que al principio. - C.Spurgeon

"Job obtuvo su herencia por medio de sus sufrimientos. Él fue probado para que su fe y consagración fuesen confirmadas. ¿No es el propósito de mis aflicciones el profundizar mi carácter y revestirme con la gracia que antes poseía con gran escasez? Yo voy a la gloria por medio de eclipses, lágrimas y de la muerte. Las aflicciones de Job le hicieron que tuviese una concepción más elevada de Dios y pensamientos más humildes acerca de sí mismo. Y si por medio del dolor y la pérdida siento a Dios tan cerca en Su majestuosidad, para inclinarme delante de Él y orar: "Hágase tu voluntad," con ello he ganado muchísimo.

Dios dió a Job señales de la gloria futura. En aquellos días y noches de tormento constante, penetró a través del velo y pudo decir: "Yo sé que mi redentor vive." La aflicción jamás visita a un hombre, sin traer en sus manos una pepita de oro. Después del sufrimiento vinieron una serie de bendiciones espirituales: Autoridad espiritual, prosperidad, familia renovada, y larga vida. Dios restauró las riquezas de Job a pesar de que Job nunca las pidió. La agonía de Job siempre estuvo más arraigada en los aspectos espirituales que en su crisis y asuntos materiales. Sin embargo una vez que lo espiritual fue resuelto, Dios restauró lo material.

La adversidad aparente, finalmente se convertirá en la ventaja de lo que es recto, con sólo que estemos dispuestos a continuar trabajando y a esperar con paciencia. ¡Con cuánta firmeza las almas vencedoras han continuado en su trabajo con denuedo y sin temor!

Las almas más vigorosas han salido del sufrimiento; los caracteres más sólidos, están marcados con cicatrices. Los mártires se han puesto vestidos resplandecientes, y por medio de sus lágrimas, el afligido ha visto las puertas del Cielo."-Chapin.

Nuestra restauración completa será en el cielo. Dios nos ama y es justo y no sólo nos restituirá lo que hemos perdido injustamente en esta tierra, sino que nos dará más de lo que podamos imaginar cuando vivamos con Él eternamente. Así que a través de tus luchas y pruebas no desistas de tu fe en el SEÑOR, serás recompensado totalmente en el cielo. Es necesario que Él(Jesucristo) permanezca en el cielo hasta que llegue el tiempo de LA RESTAURACIÓN DE TODAS LAS COSAS, como Dios lo ha anunciado desde hace siglos por medio de sus santos profetas. Hechos 3:21

"La Fe el sendero ve aunque reinen las tinieblas, aún la noche se disipa en presencia de la Fe. ¡A la Aurora venidera con confianza se dirige donde vive el cristiano en luz duradera! Anónimo


"Si anduviere yo en medio de la angustia, Tú me vivificarás." Salmo 138:7

Por naturaleza, somos muy resistentes al sufrimiento. Con el más mínimo indicio de peligro, nos llenamos de temor, como si en nuestras emergencias no estuviera el SEÑOR para librarnos. Esta es la obra de Cristo, el autor y consumador de la Fe; que en medio de los peligros, tribulaciones, agonías e incluso la muerte, podamos confiar en la misericordia y amor de Dios, no como aquello que nos exime de "andar en medio de la angustia", sino como aquello que nos aviva, reanima y vivifica, en cada peligro, en cada dificultad y aún en la muerte: "Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo." salmo 23:4

Claramente dice: "Si ando en medio de la angustia," No si estoy en medio de la alegría y la comodidad. Es "en medio de la angustia" que Dios nos vivificará, nos renueva, nos da nueva vida, nos salva. El prueba a sus hijos bajo varias situaciones, para que vean y reconozcan Su Mano Poderosa obrando como su libertador y preservador de una manera más notable y gloriosa.

"Si estoy caminando en medio del valle de la angustia, o si lo he de hacer en el futuro, no tengo porque temer, no seré olvidado; porque Dios está conmigo, me dará fortaleza y nueva vida. El estar en alguna dificultad es bastante malo, pero es peor estar en medio de este oscuro valle y atravesarlo; con todo, el creyente avanza; mantiene un paso sosegado y seguro; está en la mejor compañía, porque su Dios está cerca para darle nueva vida. Si somos vivificados, no tenemos por qué lamentar la aflicción. Cuando Dios nos vivifica, la tribulación nunca nos perjudica."C. H. S.

"Hemos acudido a Dios en el día de la tribulación; hemos rogado por Su promesa de rescate y no hemos recibido liberación alguna; el enemigo nos continúa oprimiendo hasta que nos encontramos en lo peor de la lucha, "en medio de la angustia". Cuando Marta dijo, "SEÑOR, si Tú hubieras estado aquí mi hermano no hubiese muerto," Juan 11:21 El SEÑOR llenó su falta de fé con esta otra promesa, "Tu hermano resucitará." Juan 11.22 Cuando andamos "en medio de la angustia" y somos tentados a pensar como Marta que ya ha pasado el tiempo de poder ser liberados, Él también nos alienta con una promesa de Su palabra: "Si andas en medio de la angustia, Yo te vivificare."

Aunque haya tardado tanto Su respuesta, aunque podamos "andar en medio de la angustia" ese es el lugar donde Él nos vivifica, y no el sitio donde Él nos falta. En el mismo lugar y momento de la desesperación es cuando El extiende Su mano contra la ira de nuestros enemigos y perfecciona lo que se refiere a nosotros, en ese mismo momento es cuando Él hará que el ataque cese y termine.¿Porque desfallecer entonces? "- Aphra White.

"La sabiduría de Dios se ve en la ayuda "en medio de la angustia", en los casos desesperados. Dios muestra su sabiduría cuando falla la ayuda y la sabiduría de los hombres. Los casos difíciles no son obstáculo alguno para Él. La sabiduría de Dios nunca se halla apurada, sino que cuando las circunstancias son más oscuras, entonces aparece la estrella de la mañana de la liberación. Algunas veces Dios hace que se derrita el ánimo de sus enemigos (Josué 2:24). Otras, los distrae y hace retirar, como cuando Saúl perseguía a David. «Los filisteos han invadido el país.» «Dios se verá en el monte.» Cuando el creyente "anda en medio de la angustia", todo parece estar perdido, su paz y libertad a punto de ser sacrificadas, viene el ángel del SEÑOR, a fortalecerlo y darle vida." Thomas Watson "Aunque yo ande en medio de la angustia, Tú me vivificaras"


Dios les tiene contados a ustedes hasta los cabellos de la cabeza. Así que no tengan miedo....Mateo 10:30-31

Nada es más asombroso que el cuidado y la preocupación de Dios por sus seguidores. Las menores circunstancias de su vida están reguladas, no sólo por esa providencia general que se extiende a todas las cosas, sino por una particular providencia, que encaja y dirige todas las cosas al diseño de su salvación, haciendo que todas cooperen para su bien presente y eterno.

!Cada cabello! sobre nuestra cabeza está contado por nuestro Padre en el cielo. Entre 100,000 y 150,000 cabellos cubren la cabeza humana. Dios creó el cabello sobre nuestras cabezas como aislante durante el verano e invierno, no sólo por la apariencia. Nuestras cejas evitan que el sudor caiga en nuestros ojos y las pestañas protegen nuestros párpados cuando el polvo o pequeños insectos se acercan demasiado. Los delicados vellos en los oídos y nariz filtran las partículas presentes en el aire.

Si pudiéramos conocer cuán asombrosa creación es un cabello, cuán lleno de vida, nunca dudaríamos que Dios cuenta lo que Él ha creado. Con razón, David dijo: "Formidables, maravillosas son tus obras...Y mi alma lo sabe muy bien" (Salmos 139:14).

Jesús nos enseña que no tenemos ninguna razón para temer a los hombres ni a nada que nos pueda suceder, debemos confiar que nuestras valiosas vidas están bajo el cuidado especial y peculiar de la Divina Providencia.Mateo 10:28-33 Él creó a cada pajarillo, formó cada cuerpo humano y contó cada cabello. "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra...todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten" (Colosenses 1:16-17). Aun así, los discípulos no lo entendían. ¡Oh, cuánto debe haber anhelado Jesús, el poder llevarlos a dichas complejidades de cómo creó Él las alas y los huesos de los pajarillos y cómo diseñó el cabello! Ningún carpintero común podría haber descifrado todo esto, ¡ya que era tan formidable y maravilloso!

Él pudo haber dicho: "¿Qué pasaría si te dijera que hay 127,550 cabellos sobre tu cabeza? Ahora bien, ya que sabes que tengo contado cada cabello sobre tu cabeza, ¿no confiarás en mí para cada detalle de tu vida? ¿No creerás que Yo conozco cada paso que tú das?"

"Ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre" (Mateo 10:29). Sabiendo esto, ¿estarás "preocupado "? ¿Confiarás, ahora sí, en que Él se encargará de todas tus necesidades? ¿Dejaras de afanarte por lo que comerás y beberás? ¿Creerás ahora que tu Padre celestial sabe lo que necesitas y te lo proveerá alegremente? ¿Confiarás ahora que el SEÑOR te dará abrigo, alimento y vestido? -David Wilkerson"

No temeré, El SEÑOR me ha garantizado su protección, no me apoyo en mis propias fuerzas. Tengo Su palabra escrita. Ella es mi báculo, es mi seguridad, es mi puerto seguro. Aunque se turbe el mundo entero, yo llevo la Palabra conmigo, porque ella es mi muro y mi defensa. ¿Qué es lo que ella me dice? "Estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo." Mateo 28:20 En toda ocasión yo digo: «SEÑOR, hágase tu voluntad: no lo que quiere éste o aquél, sino lo que tú quieres que haga.» Ésta es mi fortaleza, ésta es mi roca inconmovible, éste es mi apoyo seguro.

Confiemos a Dios nuestras angustias y anhelos, y no estemos ansiosos pensando si fructificarán; pues quien nos ha dado la flor del deseo, también nos dará el fruto de su cumplimiento para su gloria, siempre que tengamos una fiel y amorosa confianza en Él. Conservemos la paz, puesto que somos sus hijos, dejemos reposar nuestro corazón con todas las preocupaciones, debilidades y agotamiento en el pecho del Salvador, que es para sus hijos un Padre por su Providencia y una Madre por su dulzura y su tierno amor. - Crisóstomo


Puestos los ojos en Jesús". Hebreos 12:2.

Es siempre obra del Espíritu Santo el apartar nuestros ojos de nosotros mismos para ponerlos en Jesús; pero la obra de Satán es diametralmente opuesta a esta, pues él está continuamente procurando que nos miremos a nosotros mismos en lugar de que miremos a Cristo. Satán nos dice: "Tus pecados son demasiado grandes para ser perdonados; tú no tienes fe, no experimentas sincero arrepentimiento, no podrás perseverar hasta el fin. Tú no tienes el gozo que tienen sus hijos y eres inconstante".

Todas estas consideraciones se dirigen al propio individuo, y nosotros nunca hallaremos consuelo o seguridad si miramos allí. Pero el Espíritu Santo aparta enteramente de allí nuestros ojos. Él nos dice que nosotros no somos nada, pero que "Cristo es todo en todos". Recuerda, por lo tanto, que no es tu adhesión a Cristo lo que te salva, sino Cristo mismo; no es tu gozo en Cristo lo que te salva, sino Cristo; no es ni aun tu fe en Cristo (aunque la fe es el medio), es más bien la sangre de Cristo.

Por lo tanto, no mires a la mano con la que te tomas de Cristo, sino a Cristo mismo; no mires a tu esperanza, sino a Jesús, la fuente de tu esperanza; no mires a tu fe, sino a Jesús, el autor y consumador de la fe. Nunca hallaremos felicidad por mirar a nuestras oraciones, a nuestras obras o a nuestros sentimientos. Es lo que Jesús es, no lo que nosotros somos, lo que da descanso al alma.

Si queremos vencer enseguida a Satán y tener paz con Dios, tenemos que mirar a Jesús. Pon los ojos únicamente en Él. Que Su muerte, Sus sufrimientos, Sus méritos, Sus glorias, Su intercesión se conserven frescos en tu mente. Cuando te despiertes a la mañana, míralo a Él. No permitas que tus dificultades, desilusiones o tus temores se interpongan entre ti y Jesús. Síguelo diligentemente y Él nunca te dejará. -C. Spurgeon

La incredulidad se pregunta: ¿Cómo podrá ser tal y tal cosa? Está llena de "comos." Pero la Fe tiene una gran respuesta, para todos los "comos," y la respuesta es: "Puestos los ojos en Jesús".

ORACIÓN: SEÑOR, altísimo y santo, manso y humilde, Tú me has traído al valle de la visión, Donde vivo en la hondura, pero te veo en las alturas; Veo tu gloria acorralado por montañas de pecado. Permíteme aprender por medio de la paradoja: Que el camino hacia abajo lleva hacia arriba, Que rebajarse es enaltecerse, Que el corazón quebrantado es el sanado, Que el espíritu contrito es el de regocijo, Que el alma pesarosa es la victoriosa, Que no tener nada es poseerlo Todo, Que cargar con la cruz es llevar la corona. Que dar es recibir. Que el valle es el lugar de la visión. SEÑOR, durante el día, las estrellas pueden verse desde los pozos más profundos, y cuanto más profundos son los pozos, más brillan tus estrellas. Permíteme encontrar tu luz en mis tinieblas, Tu vida en mi muerte, Tu gozo en mi pena, Tu gracia en mi pecado, Tus riquezas en mi pobreza, Tu gloria en mi valle. (Tomado del Valle de la Visión)