DEVOCIONAL DE HOY


"Por mi parte, pondré la mirada en el SEÑOR, y esperaré en el Dios de mi salvación ¡Mi Dios me escuchará! " Miqueas 7:7

La oración simplemente es un correo que enviamos de la tierra al cielo para pedir socorro a Dios en nuestra necesidad, tentación y prueba. ¡Cuántas veces ocurre que desfalleciendo t nuestras fuerzas y estando apunto de entregar las llaves del consentimiento al pecado, este correo nos trae nuevas fuerzas y socorro del cielo! ¡Cuántas veces ocurre que estando ya el corazón decaído con la carga de la tribulación, sentimos que nuestro espíritu desfallece, entonces, clamamos a Dios y somos renovados por este medio de gracia! Esto es lo que hace la oración cada día.

Y Moisés, Josué, Gedeón, Jefté, Ezequías, Josafat, Asá, y finalmente todos los grandes amigos de Dios, lucharon y triunfaron con las armas de la oración! Y la Palabra de Dios y la oración, son las armas del cristiano contra todos los enemigos visibles y invisibles , a estas se refirió el Apóstol Pablo cuando dijo: "Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas." 2 Cor. 10:4 David no se conformó con pedir fortaleza para la batalla, sino también que también pidió que el SEÑOR tomara las armas y estuviera presente en ella, diciendo: "Echa mano del escudo y del pavés, y ven pronto en mi ayuda." Salmo 35:2 Y también dijo: "Las redes de la muerte surgieron ante mí. En mi angustia invoqué al SEÑOR, Y clamé a mi Dios; Desde Su templo oyó mi voz, Y mi clamor delante de Él llegó a Sus oídos." Salmo 18:5-6 Mira qué buen mensajero fue David, que con tal prontitud caminó de la tierra al cielo, y desde allá trajo tan repentino y acelerado socorro.

Sigamos el ejemplo de David que no se conformó con pedir fortaleza para la batalla, sino también que también pidió que el SEÑOR tomara las armas y estuviera presente en ella, diciendo: "Echa mano del escudo y del pavés, y ven pronto en mi ayuda." Salmo 35:2 Y también dijo: "Las redes de la muerte surgieron ante mí. En mi angustia invoqué al SEÑOR, Y clamé a mi Dios; Desde Su templo oyó mi voz, Y mi clamor delante de Él llegó a Sus oídos." Salmo 18:5-6 Mira qué buen mensajero fue David, que con tal prontitud caminó de la tierra al cielo, y desde allá trajo tan repentino y acelerado socorro. Con cuánta razón nos enseña el Salvador diciendo: "Es necesario orar siempre y nunca desfallecer." Lucas 18:1.

"¡Oh humilde oración! tú tienes poder ante el reino de los cielos; tú no temes entrar ante la presencia del Juez Divino, y allí pones silencio a todos tus acusadores: no hay para ti puerta ni cerradura, y aunque entres sola, nunca vuelves vacía. Vences las fuerzas del mal, liberas las manos del Omnipotente, e inclinas a todo lo que quieres al Hijo de Dios. Así lo dice la Escritura, y podemos comprobar claramente la eficacia y poder de la oración. Dijo Josué al SEÑOR en presencia de todo el pueblo: «Sol, detente en Gabaón, luna, párate sobre Ayalón," Josué 10:12, y el SEÑOR escuchando su voz respondió, entonces, "el sol y la luna se detuvieron, hasta que Israel se vengó de sus adversarios." Josué 10:13-14

Los santos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento se dieron a la oración: Moisés estuvo cuarenta días y cuarenta noches derribado ante la presencia del SEÑOR, haciendo oración por los pecados de su pueblo. El rey David, entre tantas ocupaciones que exige el oficio de reinar, hallaba siete veces al día tiempo para alabar á Dios y hacer oración Salmo 119:164. Daniel se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como acostumbraba hacerlo. Daniel 6:10 Y el Santo de los santos, Jesucristo, sin tener para sí necesidad oraba para dejarnos ejemplo. Con ella comenzó la predicación del Evangelio, orando y ayunando cuarenta días en el desierto, y con ella se ofreció a la pasión, haciendo tres veces oración en el huerto y convidando a sus discípulos al mismo ejercicio para fortalecerse en aquella hora de peligro. Los cristianos de la Iglesia primitiva hicieron oración y por medio de ella se dispusieron para recibir al Espíritu Santo, y después de haberlo recibido perseveraban en oración. Hechos 2:42 "Sepan, pues, que el SEÑOR ha apartado al piadoso para sí; El SEÑOR oirá cuando yo a él clamare." Salmo 4:3

Dijo Jesús a Marta: "Afanada y turbada estás con muchas cosas." Pero SOLO UNA COSA ES NECESARIA." Lucas 10:41 Esta sola cosa necesaria, es la que escogió María, estar a Sus pies escuchando su voz. Siendo la oración aquella "sola cosa necesaria" de la que habló nuestro Maestro Divino; el verdadero cristiano debe cuidar y ordenar de tal manera las actividades de su vida diaria, que siempre pueda tener tiempo para estar con el SEÑOR. Porqué un cristiano sin oración, es como un soldado sin armas, un escritor sin pluma, o un cirujano sin instrumentación. También David deseó y pidió UNA SOLA COSA: "Estar en el templo del SEÑOR todos los días de mi vida, para adorarlo en su templo ( que es mi corazón) y contemplar su hermosura." Salmo 27:4- "Porque no hay cosa que más dulcemente se sienta en esta vida, ni que más alegremente se reciba, ni que así aparte el corazón del amor de las cosas del mundo, ni que así esfuerce el ánimo contra las tentaciones, ni que así despierte al hombre á toda buena obra y trabajo, como la gracia de la contemplación, que es la misma oración interior." -Bernardo

"La oración es unión del alma con Dios, madre de la gracia, perdón de los pecados, puente para pasar las tribulaciones, muro para resistir á las tentaciones, cuchillo para vencer en las batallas, principio de la alegría del cielo, obra que nunca se acaba, fuente de la piedad, ministra de las gracias, mantenimiento del alma, luz del entendimiento, destierro de la desconfianza, estribo de la esperanza, arma contra la tristeza, riqueza y tesoro de la vida escondida en Cristo. Levantémonos en oración y estando estando en presencia del SEÑOR lo oiremos decir: "Vengan a mí Todos los que están trabajados y cargados, que hallarán descanso para sus almas y medicina para sus heridas." -Clímaco

Si la oración es tan importante y trae tantos beneficios al alma y a nuestras vidas, pidamos al SEÑOR que nos conceda esta gracia, tener un espíritu de Oración, porque por medio de ella se alcanza pureza de conciencia, que eleva al hombre sobre sí mismo y lo hace partícipe de la naturaleza divina. El que tiene comunicación constante con Dios se llena de sabiduría. Porque si los que suelen hablar y tratar con sabios, en poco tiempo se hacen sabios, ¡qué diremos de los que siempre hablan con Dios! ¡Oh cuánta sabiduría, cuánta piedad y devoción, bondad, dominio propio trae consigo la Oración! Por eso: " Por mi parte, pondré la mirada en el SEÑOR, y esperaré en el Dios de mi salvación ¡Mi Dios me escuchará! " Miqueas 7:7 - Luis de Granada

ORACIÓN: Oh Dios, que por tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, prometiste enviarnos al Espíritu Santo para inflamar nuestros corazones y, por medio de su gracia, volvernos hijos tuyos en Cristo Jesús, te rogamos derrames sobre nosotros la unción para que nuestra alma anhele ardientemente en tu presencia y desee con ansias estar en los atrios del SEÑOR. Salmo 84:2 ¡Ven Espíritu de Dios, pues con tu aliento que fácil es orar! Abriré mis labios y tu los llenarás de oración. Salmo 81:10 "Abre mis labios, oh SEÑOR, para que mi boca anuncie tu alabanza." Salmo 51:15

¡Úngeme con el fuego del amor divino, abraza mi mente y mi corazón con tu Presencia ardiente! ¡Penetra en todo mi ser y enciéndeme! ¡Disipa la oscuridad de mi alma! Divino Espíritu ayúdame hacer siempre tu voluntad y perseverar en la fe. Palabra Viva, lléname del fuego de tu palabra. Dame tu conocimiento hasta que comprenda que es mejor es pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos; prefiero cuidar la entrada de la casa de mi Dios que vivir en lugares de maldad. Salmo 84:10 Fuego divino, unge mis labios y purifícalos, para que mi oración sea ante ti como una ofrenda de incienso, Salmo 141:2. Crea un espíritu recto dentro de mi, que mi corazón diga de Ti: "Tu rostro buscaré, oh SEÑOR." Salmo 27:8 Haz que arda mi corazón por ti. y que sea tu santo templo donde tu puedas morar. Limpia mi alma con el agua viviente de tu gracia. Destruye la aridez de mi alma; transfórmame en una fuente de agua viva que fluya para la vida eterna! D.A.


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DEVOCIONALES  RECIENTES

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13
Como Dios es la causa universal de todos los bienes y el autor y dador de la Gracia, queda claro, que mientras más dispone el creyente el corazón para recibirla, más gracia recibirá. Así, la oración hecha como conviene, no es otra cosa que la disposición del alma para recibir esta gracia, este don. Porque en Oración el creyente presenta al SEÑOR, como médico verdadero, sus heridas, dolores y aflicciones, suplicando humildemente la medicina para su sanidad y alivio, confiando en los méritos de Cristo y en la misericordia de Dios. 

La verdadera oración no es otra cosa que acercar nuestro corazón a Dios, por lo cual, dijo por medio del profeta: " Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13 Y cuanto más nos acerquemos a ÉL no por nuestros méritos sino por Su Gracia, más nos hará partícipes de Su luz y claridad. Lo mismo que el que está en tinieblas, cuanto más se acerca a la luz puede ver mejor, así el creyente que se acerca a luz Divina por la Oración, mejor entendimiento y revelación de los misterios de la Palabra tendrá. Bien lo sabía David cuando dijo: Los que miraron a ÉL fueron alumbrados. Sal. 34:5 Y Daniel estando en oración lo afirmó también: Revelas lo profundo y lo escondido; tú conoces lo que está en tinieblas, pues en ti habita la luz.Daniel 2:22

El creyente hablando con Dios recibe los rayos y la influencia de Su Presencia, y es hecho partícipe de Su Naturaleza Divina. Y cuanto más le busca en oración sincera, es transformado espiritualmente, muere a las cosas terrenales que le apartan de ÉL: Pues, los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Gálatas 5:24 Por eso, dice el SEÑOR: Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes. Zacarias 1:3

Moisés, dice la Biblia que después de haber hablado con Dios en el monte, descendió con un gran resplandor. Exodo 34:29 Y De la transfiguración del SEÑOR, dice que estando en oración la apariencia de su rostro cambió y su vestido blanco y resplandeciente. Lucas 9:29 Lo que indica que el creyente en Oración sincera y humilde, es transfigurado espiritualmente en una nueva criatura, hermoseado, purificado con vestidura blanca y brillante, además es armado y fortalecido contra todo poder y acechanza del enemigo. Todo esto en virtud de la gracia divina que recibe en Oración.

"Grandes son las excelencias de la Oración y grandes son sus privilegios, en ella se limpia el alma de los pecados, se apacienta el amor, se ilumina la fe, se fortalece la esperanza, se calma el corazón, se descubre la verdad y se vence la tentación; huye la tristeza, se renuevan los sentidos, se restaura el alma debilitada, se aleja la tibieza, se consumen las obras de la carne, en ella saltan chispas vivas de deseos del cielo, entre las cuales arde la llama viva del amor a Dios, a ella están abiertos los cielos, a ella están atentos los oídos de Dios." Lorenzo


" SEÑOR, en mi angustia te invoqué, y tú me oíste. Desde el fondo del abismo clamé a ti, y tú escuchaste mi voz." Jonás 2:2

Jonás, relata después de haber salido de las entrañas de la ballena, lo que le había sucedido, y le da gracias al SEÑOR. No le quedaba nada sino la oración; su agonía era demasiado grande para otra cosa; pero, teniendo el corazón y el privilegio de orar, lo poseía todo. Las oraciones que proceden de la angustia, generalmente salen de lo profundo del corazón. La oración puede ser amarga en su ofrecimiento, pero será dulce en la respuesta. El hombre de Dios ha llamado al SEÑOR cuando no estaba en angustia y, por tanto, encuentra natural y fácil llamarle cuando está en angustia. -C.H.S

Este versículo contiene dos partes: Jonás en su problema se refugió en Dios, y la última parte contiene acción de gracias por haber sido entregado milagrosamente más allá de lo que su cuerpo hubiera podido soportar. "Invoque, en mi angustia." Invoqué desde las entrañas de la muerte, "desde el fondo del abismo y escuchaste mi voz".

Dirigió sus oraciones al SEÑOR no sin gran lucha; él contendió con muchas dificultades; pero por grandes que fueran los impedimentos en su camino, aún perseveró y no dejó de orar. El enemigo de nuestra alma quiere que creamos que no podemos clamar al SEÑOR en nuestra angustia - como si tuviéramos que ser perfectos, pero el SEÑOR sabe que somos solo polvo, porque no hay uno solo que sea justo. Rom. 2:10, porque Todos nosotros somos como un hombre impuro; y Todas nuestras buenas obras son como un trapo sucio. Isaías 64:6 De ser así, nadie sería digno de recibir un milagro. Lo que en realidad mueve la mano del SEÑOR es la Fe en Él. Todos los milagros que el SEÑOR hizo, la liberación de la hija de la mujer cananea, la sanidad del siervo del centurión, del ciego, del paralítico, del hombre de la mano seca, de los diez leprosos, la multiplicación de los panes y los peces, estos y otros, todos tienen algo en común: La Fe, y Jesucristo es la Fe, Él es principio y fin de la Fe. Heb.12:2

Jonás sabía que el SEÑOR lo escuchaba, esto muestra que tenía Fe. Él nos puede dar una paz total y una seguridad de que nuestras oraciones serán contestadas, aún antes de que la respuesta en sí llegue. Otro pensamiento que coloca el enemigo para impedir que oremos en necesidad, es que creamos que para poder orar correctamente tenemos que estar en un templo hecho por manos humanas, Hechos 17:24, porque muchos ignoran y no les ha sido revelado por el Espíritu Santo, que el SEÑOR habita en el corazón, si tenemos una entrega sincera a Él nos convertimos en Su templo y morada,1 Cor. 6:19. Jonás lo tenía claro, por eso, desde el fondo del abismo clamó y el SEÑOR lo escuchó.

"SEÑOR, en mi angustia te invoqué, y tú me oíste.""Desde el fondo del abismo clamé a ti, y tú escuchaste mi voz." No clamó en vano y para expresar más claramente cuán notable y extraordinaria había sido la bondad de Dios con él repite "Tú escuchaste mi voz". La angustia, sin duda, empujó a Jonás a hacer estas suplicas urgentes. "Lo que parecía una muerte segura, se convirtió en su salvavidas". Jonás huyó para evitar hacer la voluntad de Dios y hacer la suya propia, estando en grandes angustias dentro del vientre de la ballena, reflexiona de su error, desistió de su propia voluntad. El SEÑOR lo había escuchado. Dios le mostró su misericordia, trató con él para que no se desviara de Su voluntad, permitió esta aflicción, para mostrarle Su gloria, señorío y poder, porque: "Nadie puede detener Su mano, Ni decirle: '¿Qué haces?" Dan.4:35

"SEÑOR, en mi angustia, te invoqué." ¡Oh, que tengamos la gracia de ver nuestra gloria futura en medio del oprobio presente! Hay una gloria presente en nuestras aflicciones, si podemos discernirla, porque no es algo sin importancia el tener la comunión de Cristo en sus sufrimientos. David fue honrado cuando subió llorando, con la cabeza cubierta; porque en todo fue hecho como su SEÑOR. ¡Nosotros podemos aprender, a este respecto, a gloriarnos también en las tribulaciones! - C. H. S.


¿Porque te abates,oh alma mía? Salmo 42:5


El profeta Jeremías profetizó: Su alma será como huerto de riego. Y nunca más tendrán dolor. Jeremías 31:12 ¡No estar triste nunca más! ¿Será posible? Si es posible, ¿Porqué te abates, oh alma mía? ¿Porque? Es bueno que lleguemos a descubrir la raíz misma de nuestras tribulaciones y de nuestros pesares. Llegar al mismo fondo del asunto. La comprensión de sus causas, se halla dentro del camino de su solución. Nada lograremos hasta cuando hayamos descubierto y desalojado su fuente.

La causa básica de nuestras tristezas no está en las circunstancias. Está dentro de nosotros. Y es allí donde debe aplicarse el remedio. Saber esto nos resulta muy alentador, porque las circunstancias están fuera de nuestro alcance y no las podemos arreglar, pero podemos recibir el remedio y aplicarlo a nuestra alma.

Cuando el salmista le planteó la pregunta a su alma, descubrió la causa de su profundos pesares. Descubrió que el problema no estaba en lo terrible de las circunstancias que lo rodeaban sino en las tinieblas que le habían invadido el alma. Había perdido de vista a Dios. Estaba cargado y derrotado por "todas las ondas y las olas" Salmo 42:7, por la "opresión del enemigo" Salmo 42:9, y por lo que la gente dice: Mis adversarios me afrentan, mientras me dicen todo el día: ¿Donde está tu Dios? Salmo 42:10. David preocupado con estas cosas, se olvidó de la visión y de la experiencia de la presencia de Dios. Su mirada que estaba dirigida hacia lo alto, se desvió hacia los contornos. Se sintió abandonado y arruinado, y le invadió la tristeza.

Oh alma mía, esta es también la causa verdadera de tus penas y pesares. Has perdido el sentido de la presencia de Dios. La visión de Dios ha quedado oscurecida. Cuando le presentamos a Dios lo doloroso de nuestras circunstancias, y experimentamos Su dulce calma, la tristeza se va. "En tu presencia hay plenitud de gozo" Salmo 16:11 "Dios es luz y en Él no hay tinieblas" 1Juan 1:5. Cuando Dios está fuera de nuestra vista, cuando hemos perdido el contacto con Él, nuestra alma se sume en la tristeza, la depresión y la desesperación.

Dios es el disipador universal de toda pena, el glorioso proveedor de las alegrías del alma. - B. M´Call Barbour


Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo a dondequiera que vayas. Josué 1:9"

En tiempos de dura prueba el cristiano no tiene en la tierra nada en lo cual pueda confiar, y por lo tanto se ve precisado de arrojarse en los brazos de su Dios. Cuando su barco se hunde, y no puede valerse de ningún salvamento humano, debe sencilla y enteramente confiarse a la providencia y al cuidado de Dios.

¡Feliz tormenta la que arroja al hombre sobre una roca como esta! ¡Bendito huracán, que llevas el alma a Dios y sólo a Dios! Algunas veces no nos acercamos a nuestro Dios porque tenemos una multitud de amigos, pero cuando un hombre es tan pobre y se ve tan desamparado y desvalido que no puede recurrir a ninguna parte, entonces vuela a los brazos de Dios y es felizmente recibido en ellos. Y cuando esté sometido a pruebas tan apremiantes y singulares que no las pueda contar a ninguno sino sólo a Dios, debe estar agradecido por ello, pues aprenderá más de su SEÑOR en esa ocasión que en cualquier otro tiempo.

¡Oh creyente sacudido por la tempestad! Es una prueba afortunada la que te lleva al Padre. Ahora que sólo tienes a Dios en quien confiar, procura poner en él tu entera confianza. No afrentes a tu SEÑOR y Maestro con dudas y temores indignos, sino sé fuerte en la fe, dando gloria a Dios. Haz ver al mundo que tu Dios vale para ti más que diez mil mundos; haz que vean los hombres ricos cuán rico eres tú, cuando en tu pobreza tienes como tu ayudador al Señor Dios; haz que vean los fuertes cuán fuerte eres tú en tu debilidad cuando te sostienen los brazos eternos.

Este es el tiempo para las hazañas de fe y para las valientes proezas. Sé fuerte y muy valiente, y el SEÑOR tu Dios, que hizo los cielos y la tierra, se glorificará en tu debilidad y engrandecerá su poder en medio de tu aflicción. La magnificencia de la bóveda celeste quedaría perjudicada, si el firmamento estuviese sostenido por una columna, y tu fe perdería su gloria si descansase sobre algo visible a la vista humana. ¡Que el Espíritu Santo te haga descansar en Jesús! -C.Spurgeon

Que nuestro Padre Celestial esté de parte nuestra no significa que no nos alcanzarán las tormentas de la vida, sino que Él estará con nosotros durante esas tormentas. Quien ha puesto su confianza en Dios sabe muy bien que hay más seguridad junto a Cristo durante el peligro de lo que la hay en tiempos de consuelo para el que está sin Cristo. Sólo un necio podría poner su confianza en las arenas movedizas. La única confianza que no defrauda es la que se pone en Cristo, La Roca inamovible de los siglos.

Los discípulos de Cristo deben perder la confianza en sí mismos antes de poder continuar hacia el final de su jornada. Primero deben experimentar la constante presencia del SEÑOR en cada paso de su peregrinación. Entonces, ¿por qué hemos de temer la tempestad? ¿Acaso no está bajo el control de la mano de Dios el Padre Celestial? -L.B.Cowman



"Es necesario que por Muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios". Hechos 14:22.

EL pueblo de Dios tiene sus pruebas. Dios cuando eligió a su pueblo, no tuvo el designio de que fuese un pueblo no probado. Al contrario, sus componentes fueron elegidos en el horno de aflicción; nunca fueron elegidos para la paz mundanal y el goce terrenal. Nunca se les prometió que quedarían inmunes de la enfermedad y de los dolores de la mortalidad. Cuando el SEÑOR les extendió el título de privilegio, incluyó, entre otras cosas, el castigo, del cual inevitablemente serían herederos. Las aflicciones fueron predestinadas para nosotros en los solemnes decretos de Dios y legadas para nosotros en el último testamento de Cristo.

EL pueblo de Dios tiene sus pruebas. Dios cuando eligió a su pueblo, no tuvo el designio de que fuese un pueblo no probado. Al contrario, sus componentes fueron elegidos en el horno de aflicción; nunca fueron elegidos para la paz mundanal y el goce terrenal. Nunca se les prometió que quedarían inmunes de la enfermedad y de los dolores de la mortalidad. Cuando el SEÑOR les extendió el título de privilegio, incluyó, entre otras cosas, el castigo, del cual inevitablemente serían herederos. Las aflicciones fueron predestinadas para nosotros en los solemnes decretos de Dios y legadas para nosotros en el último testamento de Cristo.

Tan cierto como que las estrellas fueron formadas por sus manos y sus órbitas fueron fijadas por él, así es cierto que las aflicciones nos han sido destinadas. Dios ha dispuesto el tiempo, el lugar y la intensidad de estas aflicciones, y ha dispuesto también el efecto que ellas han de tener sobre nosotros. Los hombres buenos no deben esperar quedar libres de las pruebas. Si esperan esto, quedarán decepcionados, pues ninguno de sus predecesores ha vivido sin ellas. Observa la paciencia de Job, recuerda a Abraham, pues él tuvo sus pruebas, y por su fe llegó a ser el padre de los creyentes. Observa bien las biografías de todos los patriarcas, de los profetas, de los apóstoles y de los mártires, y descubrirás que ninguno de aquellos a quienes Dios hizo vasos de misericordia, dejó de pasar por el fuego de la aflicción. Fue establecido desde la antigüedad que la cruz de la aflicción sea grabada en cada vaso de misericordia, como marca real por la cual se distinguen los honorables vasos del Rey. Pero aunque la tribulación es la senda de los hijos de Dios, ellos tienen el consuelo de saber que su Maestro la ha experimentado antes que ellos; además cuentan con su presencia y su simpatía que los animan, su gracia que los sostiene y su ejemplo que les enseña como soportar. - C.Spurgeon

Pablo no solamente enseñó el gozo y la paz del reino de Dios .Rom 14:17), su poder 1Cor. 4:20, y su autoridad, la cual permite al creyente triunfar sobre el mal 2Tim. 4:18; Rom 16:20, sino que enseñó también que el pueblo de Dios, experimentaba pruebas, sufrimiento, y no siempre lograba una «victoria instantánea» .Dios no prometió una vida exenta de lucha. Los apóstoles nunca enseñaron que todo sufrimiento sería evitado debido a la presencia del Rey en nosotros, y el poder ministrado por el Espíritu Santo a través de nosotros. Este pasaje nos recuerda que la victoria viene solamente librando una batalla, y que el triunfo se alcanza después de la prueba. La Biblia también enseña que el sufrimiento, las pruebas y todas las otras dificultades humanas son inevitables; pero también nos dice que todos nosotros podemos ser « en todas estas cosas más que vencedores» Rom.8:37. De manera que si quieres experimentar el reino de Dios, no evadas las tribulaciones, y no sólo te enfrentes a ellas: pasa a través de ellas y verás la Gloria de Dios, así como los siervos de Dios en la Biblia, que el SEÑOR era su fortaleza y su refugio


Así dice el SEÑOR: «Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo. Será como la zarza del desierto, que nunca recibe cuidados: crece entre las piedras, en tierras de sal, donde nadie vive. »Pero bendito el hombre que confía en mí, que pone en mí su esperanza. Será como un árbol plantado a la orilla de un río, que extiende sus raíces hacia la corriente y no teme cuando llegan los calores, pues su follaje está siempre frondoso. En tiempo de sequía no se inquieta, y nunca deja de dar fruto. Jeremías 17:5-8

Jeremias también ofrece una idea de cómo vivir por gracia al contrastar las dos opciones sobre la confianza. Cuando se trata de dónde depositamos nuestra confianza, básicamente hay sólo dos opciones: En el hombre o en Dios. Esta elección es crítica; la una conlleva a la maldición y la otra a la bendición: "Maldito el hombre que confía en el hombre ... "Bienaventurado el hombre que confía en el SEÑOR".

La mente natural de la humanidad caída deposita su confianza en el hombre (por lo general, en sí mismo). La carne de todo creyente nacido de nuevo en Jesucristo es tentado a poner su confianza en la misma dirección. Esto trae una maldición espiritual muy seria. "Maldito el hombre que confía en el hombre". Cuando ejercemos dependencia del hombre, sólo podemos recurrir a los recursos carnales para fortalecernos. Esto equivale a apartarse del SEÑOR en quien debemos confiar. El SEÑOR es la única fuente de todas las verdaderas bendiciones. En consecuencia, confiar en el hombre resulta en una maldición.

La maldición que resulta de depender de los recursos humanos (nuestros o de otros) es la esterilidad de la vida, espiritualmente hablando. "Porque será como la zarza del desierto". Un arbusto del desierto representa la antítesis de la abundante vida espiritual. Es la imagen de una planta que apenas sobrevive. Los arbustos del desierto son típicamente de crecimiento escaso y carecen de frutos. Una persona que confía en la carne es así. Además, no verá buenos días de abundante vitalidad.. Las personas que confían en los recursos caídos del hombre nunca ven realmente días que la palabra de Dios llamaría buenos. Más bien, viven en condiciones espirituales que son como suelo salado, tierras baldías, tierra quemada, incapaces de ser habitadas " - Bob Hoekstra

Sin embargo, existe una opción totalmente eficaz mediante la cual se puede evitar esa esterilidad. "Bienaventurado el hombre que confía en el SEÑOR, y cuya esperanza es el SEÑOR". Bendito, dichoso, feliz aquel que confía en el SEÑOR será como como árbol plantado junto a corrientes de agua, cuyas hojas están verdes. Jeremías se basa en las imágenes del Salmo 1:1-3 Bienaventurado el hombre que no anda en compañía de malvados....Sino que en la ley del SEÑOR está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. El hombre bendito y verdadero cristiano, no por intuición, sino por inspiración divina, hace de la Palabra de Dios su deleite. Este es el distintivo del cristiano, "su deleite está en la ley del SEÑOR." Un hombre puede trabajar en su oficio, y no deleitarse en él, ya sea en lo que se refiere a la dificultad de la obra, o la pequeñez del ingreso. Pero un creyente verdadero sigue y sirve a Dios con alegría; es su comida y bebida hacer Su voluntad. -Thomas Watson

Bienaventurado(Feliz, afortunado, envidiable) el que confía en el SEÑOR. Algunos confían en prácticas ocultas o encantamientos. Pero tales personas están preocupadas. A menos que obtengas tu fuerza del Señor, serás débil y atribulado. ¡Oh, la bendición de la confianza en Dios! Aquí la ves establecida en contraste con la miseria de confianza en los hombres. La sequía viene incluso a este árbol, en tiempos de problemas para el creyente; Pero la sequía no afecta al árbol, ya que tiene fuentes secretas, de las que extrae su vida; Extiende sus raíces por el río; y bendecido es que el hombre que tiene una vida secreta, una fuerza secreta, una comodidad secreta que lo sostiene en la hora difícil. El mundo no puede percibirlo, pero el creyente la experimenta y vive confiado en el SEÑOR. -C. Spurgeon

ORACIÓN: Mi amado SEÑOR, confieso que muchas veces he confiado en mí mismo. SEÑOR acepto tu palabra de que la carne siempre trae maldición y esterilidad espiritual. He descubierto que lo mismo ocurre cuando pongo mi esperanza en los demás. SEÑOR enséñame a confiar plenamente en Ti, para que pueda conocer la bendición de tener Tu gracia como mi recurso. Amén. - Bob Hoekstra


Oh SEÑOR, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti y esperaré. Salmo 5:3

Comenzar el día con Dios en Oración, en acción de gracias, que el primer pensamiento al despertar esté dedicado a Él. Nuestro SEÑOR y Salvador, modelo a seguir, dice Marcos 1:35: Muy de mañana, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó y se fue a un lugar apartado para orar. Has intentado orar, pero has quedado vencido. No se trata del tiempo ni de las muchas palabras, sino de una comunión sincera con el SEÑOR. Ten ánimo, descansa en el SEÑOR, no te sientas culpable ni fracasado, esto es obra del Espíritu Santo en ti y en mí; Él es quien produce en nosotros así el querer como el hacer, por Su buena voluntad. Filp.2:13 Por medio de esta obra del Espíritu en nuestro interior, iniciando con cinco o diez minutos de oración y lectura de la Palabra, así vamos avanzando paso a paso en la Escuela de la Oración guiados por el Espíritu, hasta que somos perfeccionados en ella y por medio de ella. En lo referente a la Oración podemos decir; que somos como la luz del amanecer: Su luz va en aumento, hasta que se hace de día Prov.4:18

" La mañana es la hora determinada para mi encuentro con el SEÑOR, anoche enterré la fatiga del día de ayer, y en la mañana pido por un nuevo préstamo de energías. Bendito es el día cuya mañana es santificada. ¡Éxistoso es el día en que se obtiene la primera victoria en Oración! ¡Santo es el día cuya aurora te encuentra en la cumbre del monte de la Oración! La luz es más brillante en las mañanas. "Despierta, oh alma mía; despierta, salterio y arpa; Me levantaré de mañana..... Oh SEÑOR te alabaré." Sal. 57:8-9" - Joseph Parker

" Si recibes lo que llamo 'el completo reposo', la tranquilidad y paz por la mañana, con la mente fija en Dios; esto te llevará por encima de tus pequeñas preocupaciones con la mejor paciencia, cual águila sobrevolando la tormenta, y la Cruz diaria será la bendita forma para llevarte al cielo. Y esto es un cielo constante; es tu morada, es tener a Dios como tu Todo. Me gusta llenar mi alma de Dios en la mañana, entonces logro vivir en el Espíritu todo el día." - Guillermo Bramwell"

Despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios." Isaías 50:4 En la mañana, empiezo a leer y logro estar consciente que Dios, por medio de Su Palabra y Su Espíritu, me está hablando. Luego, pronto me encuentro hablando con Dios. Cuánta bendición y fuerza nos vienen al comenzar el día así, al encontrar a Dios cara a cara, antes de salir a enfrentar al mundo; por leer y digerir Su Palabra antes de cualquier otra actividad". - J.D. Drysdale

"Antes de la labor que te afana, mente, corazón y manos: Alístate, en la primera y fresca hora matutina. Para estar en el monte, a solas con Dios Éxodo 34:2 Oh, Él te espera allí para revelarte su hermosura única y dulce; para tener comunión contigo a solas, para elevarte por encima de las sombras terrenales, hasta la realidad celestial. -E.H. Divan

" Cuando tengo comunión con el Padre Celestial en el jardín de la Oración, en los momentos en que el rocío de la bendición comienza a caer con la salida del sol, recuerdo cierto valle de Rumania en que solamente se cultivan rosas para el mercado de Viena. El perfume de aquel valle en la temporada de la floración es tal, que si estás allí durante unos minutos, dondequiera que vayas después, la gente sabrá dónde has estado. La fragancia va contigo. Cuando nos presentemos delante del SEÑOR en las mañanas, todo el día el aroma de Su Presencia está con nosotros." Anónimo

"En la quietud de la aurora, quiero estar a solas con mi Amado; La calma de Su presencia trae perfume de arriba; Endulza todas las horas del naciente día ocupado; Su fragancia calma mi inquietud, y ahuyenta mi temor. Encuentro una fuerza maravillosa para el deber, mientras miro su faz. Y entiendo que poder y paz he conseguido en ese secreto lugar." - J. Charles Stern


Así dice el SEÑOR, que abre camino en el mar y sendero en las aguas impetuosas; Isaías 43:16

Este verso hace referencia a la liberación del pueblo de Dios de la servidumbre egipcia, y la demostración permanente de Su poder. Él Abre un camino de seguridad para Sus hijos, incluso en el mar más profundo y el oleaje impetuoso están delante de ellos.

El mar parece un mundo sin caminos. El mar es el símbolo del misterio. Es la habitación de innumerables cosas perdidas. Pero los caminos de Dios se mueven de un lado a otro a través del mar impetuoso y sin senderos. Dios no se pierde como los otros misterios. Él conoce su camino. Cuando nosotros estamos confundidos, Él ve el camino, y ve el final desde el principio. Aún el mar, en todas sus partes, es camino real por el que transita Dios.

El misterio es parte de la disciplina que Dios nos ha señalado. La incertidumbre nos prepara para una Fe más profunda. La tribulación es uno de los medios de gracia que Dios ha establecido. Por lo tanto, el mar turbulento debe ser considerado nuestro amigo, como lo entenderemos algún día. Nos gusta "descansar en lugares de delicados pastos y ser pastoreados junto a aguas de reposo." Y Dios nos concede lo que corresponde a este descanso restaurador. Pero necesitamos el misterioso mar y sus aguas impetuosas, la experiencia que nos abruma, los aluviones de tristeza que no podemos explicar.

"Por la Fe pasaron el mar Rojo como por tierra seca". (Heb. 11:29) Este es el camino de la Fe. La mano de Dios abre camino en el mar y sendero en las aguas impetuosas, para que demos el primer paso, y la fe se contenta con esto. Dios no da nunca la dirección de dar dos pasos a la vez. Es necesario que primero demos un paso; luego recibiremos luz para dar otro, y así sucesivamente nuestro corazón será guardado en una continua dependencia de Dios.

Sin duda, el mar no fué dividido en toda su extensión de una sola vez, sino poco a poco; Dios quería conducir a su pueblo "por Fe" y no "por vista". Ninguna Fe es precisa para emprender un viaje cuyo camino se ve en toda su extensión, pero es necesaria la Fe para ponerse en camino cuando no se ve el rumbo sino para dar el primer paso. El mar se dividía a medida que el pueblo de Dios avanzaba, de manera que, para cada nuevo paso, dependían enteramente de Dios.

Tal era el camino por el cual marchaban los redimidos del SEÑOR, conducidos por su Diestra. Pasaron a través de las sombrías aguas de la muerte, y vieron que estas aguas eran "como muro a su diestra y a su siniestra, mientras que ellos entraron en el mar y lo cruzaron en seco." Éxodo 14:22

Si no pasaramos por las aguas turbulentas del mar, no seríamos testigos de cómo "el SEÑOR abre camino en el mar y sendero en las aguas impetuosas", seguiríamos siendo débiles en la Fe. Su presencia es todo lo que necesitamos incluso en las inundaciones más profundas de la tribulación. Él no dice lo que hará por nosotros, pero sí nos dice que estará con nosotros hasta el fin, y eso es más que suficiente para satisfacer todas nuestras necesidades. Charles MacKintosh- J.H.Jowett"

Muchos fracasan y no toman el rumbo correcto en el mar de la vida, porque no se atreven a creer en la Palabra del Gran Capitán, Cristo, para tomar la dirección e instrucciones que Él indica." M.Taylor

"¿Por qué, oh Señor, te mantienes alejado, Y te escondes en tiempos de tribulación? " Salmo 10:1

¿Por qué, oh SEÑOR, te mantienes alejado? La presencia de Dios es el gozo de su pueblo, pero la sospecha de su ausencia es desconcertante sin medida. Por tanto, recordemos que el SEÑOR está cerca de nosotros. El orífice no está nunca lejos de la boca del horno cuando tiene el oro en el fuego, y el Hijo de Dios siempre está andando en medio de las llamas cuando sus hijos son echados en ellas.

¿Por qué te escondes en el tiempo de la tribulación? No es la tribulación, sino el que nuestro Padre parece esconder su faz, lo que nos hiere. Si necesitamos respuesta a la pregunta «¿Por qué te escondes?» la respuesta la hallaremos en el hecho de que hay una necesidad no sólo para la prueba, sino para la pesadez del corazón bajo la prueba:Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Hechos 14:22 pero, ¿cómo puede ser así si el SEÑOR debería brillar sobre nosotros cuando nos está afligiendo? Si el padre consuela a su hijo cuando le está corrigiendo, ¿de qué serviría la disciplina? Un rostro sonriente y la vara no son compañeros apropiados. Dios desnuda la espalda para que el golpe se sienta más; porque es sólo la aflicción sentida la que se convierte en aflicción bendita.

Si fuéramos llevados en brazos por Dios al pasar cada corriente, ¿dónde estaría la prueba, dónde la experiencia que la tribulación tiene por objeto enseñarnos? Si el SEÑOR no se escondiera, no sería tiempo de tribulación en absoluto. Lo mismo podrías inquirir por qué el sol no brilla de noche, cuando es seguro que no habría noche si lo hiciera. C. H. S.

«El tiempo de la tribulación» debería ser tiempo de confianza; el tener fijo el corazón en Dios, debería prevenir los temores del corazón. «Confiando en el SEÑOR, su corazón es establecido; no temerá.» De otra manera, sin ello, seríamos como la llama de una vela, como una veleta; movidos por cada ráfaga de malas noticias, nuestras esperanzas se hundiran o flotarán según las noticias que escuchemos. La falta de Fe sólo impide a Dios que nos muestre su poder. - Stephen Charnock

El SEÑOR es nuestra ayuda segura en la tribulación. Pero Él permite que los problemas nos persigan, como si fuera indiferente a su abrumadora presión, para que agotemos nuestros recursos y descubramos el tesoro que encierra la oscuridad, y las riquezas valiosas de la tribulación. Podemos tener la seguridad de que el SEÑOR quien permite la tribulación, toma parte con nosotros en ella. Puede ser que solamente podamos ver Su mano cuando la prueba está desapareciendo; pero debemos atrevernos a creer que Él jamás abandona en el crisol.

Muchas veces estamos cegados y no podemos contemplar a Aquél que ama nuestras almas. Nos hallamos en la oscuridad y el vendaje nos ciega de tal manera que no podemos ver la figura de nuestro Sumo Sacerdote; pero Él está allí sintiendo profundamente todo lo que nos acontece. No confiemos en sentimentalismos, sino tengamos fé en Su fidelidad inquebrantable, y aunque no le veamos, hablemos con Él. Cuando hablamos directamente con el SEÑOR como si estuviese presente, aunque Su presencia está oculta, no obstante oímos una voz que nos responde y nos muestra que Él está en la sombra velando por lo Suyo.

Tu Padre se halla tan cerca de ti cuando viajas por un túnel oscuro, como cuando viajas a la luz del día bajo el cielo. Confía que el SEÑOR está contigo mientras pasas por la oscuridad del túnel, y además sabiendo que los túneles de Dios nos llevan más cerca de Él y a nuestro hogar celestial. -Charles Cowman


"Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la Diestra de mi Justicia". Isaías 41:10

¡Que vas a hacer, y cómo vas a seguir adelante cuando tu adversario derrama sobre ti un diluvio de "imposibles" e "improbables" ! Toma la Biblia, hasta bien entrada la noche lee las promesas y profecías. Lee otra vez las cálidas palabras de Isaias: "Siempre te sustentaré con la Diestra de mi Justicia". Tu noche te mostrará estrellas que no se ven en el día. En la negra nube tronadora aparecerá un arco iris, el pacto eterno de Dios, y encontrarás una aurora a medianoche.

¿Qué harás? ¿Actuarás como los que no tienen fe,luz ni discernimiento? Tu no eres como los incrédulos que han sido alcanzados por el remolino y se encuentran sumidos bajo las aguas turbias de la duda y la desesperación; Estamos afligidos en Todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados; 2Cor. 4:8. Tu eres un peregrino del día, un creyente peregrino de la luz, guiado por un resplandor suave, tierno, cálido y luminoso. Da gracias a Dios por la seguridad de la dirección Divina, y ora para que puedas mantener una relación correcta con todas las imposibilidad e improbabilidades. -L.B.Cowman

"A veces no puedes enfrentar una dificultad de tal manera que el resultado sea favorable. Oras, pero no te sientes libre en la oración. Lo que falta es una promesa definida. Pruebas una y otra vez y en el momento oportuno se presenta una promesa que parece haber estado escrita para esta ocasión. Encaja exactamente, tal como la llave bien hecha entra en la ranura para la cual ha sido preparada. Habiendo descubierto la Palabra adecuada del Dios viviente para tu necesidad, te presentas cuanto antes delante del trono de la gracia, y dices: "Oh SEÑOR, prometiste esta bendición a tu siervo; concedela según el beneplácito de tu voluntad." Entonces, la pena se transforma en gozo; la oración ha sido escuchada. En mi angustia invoqué al SEÑOR, Y clamé a mi Dios; Desde Su templo oyó mi voz, Y mi clamor delante llegó delante de Él, a Sus oídos. Salmo 18:6 " - C.Spurgeon

" Cuando ruge la tormenta y nuestra fuerza carcomida no resiste la prueba que enfrenta; Cuando el viento brama y nuestro espíritu desalienta; Susténtame, oh Dios, con la Diestra de tu Justicia. Cuando el ser querido es quitado, las penas se multiplican, y el corazón es quebrantado; Cuando somos abatidos y de nuestra esperanza alejados; Susténtame, oh Dios, con la Diestra de tu Justicia. Cuando el trueno suena, el torrente se derrama y arrastra cuanto queda; Cuando agotada la fuerza; Susténtame, oh Dios, con la Diestra de tu Justicia. Cuando el alma débil y caída necesita ser levantada, restaurada y fortalecida; Cuando la tormenta arrecia y mi corazón desfallece; Susténtame, oh Dios, con la Diestra de tu Justicia. Edith L.Mapes

"De las más bajas profundidades hay un sendero hacia las cumbres más excelsas" - Carlyle

"Mientras más grande es la dificultad, más grande es la gloria." -Cicerón "Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la Diestra de mi Justicia". Isaías 41:10


Conforme a su Fe, les sea hecho. Mateo 9:29

Cuando Jesús preguntó a dos ciegos si creían que Él podía darles la vista, ellos respondieron que sí. Al tocar sus ojos, dijo: "Conforme a su Fe, les sea hecho.". y se les abrieron los ojos. Sería fácil concluir de esto que si tenemos suficiente fe, podemos obtener todo lo que queramos, ya sea riqueza, curación o lo que sea. Pero ese no es el caso. La fe debe basarse en alguna palabra del Señor, alguna promesa de Dios, algún mandamiento de las Escrituras. De lo contrario, no es más que una credulidad ilusoria.

Lo que aprendemos de nuestro texto es que la medida en que nos apropiamos de las promesas de Dios depende de la medida de nuestra fe. Después de prometerle al rey Joás que tendría la victoria sobre los sirios, Eliseo le dijo que golpeara el suelo con sus flechas. Joás golpeó tres veces y luego se detuvo. Eliseo anunció airadamente que el rey tendría sólo tres victorias sobre Siria, mientras que él podría haber tenido cinco o seis. 2 Reyes 13: 14-19. La medida de su victoria dependía de su fe.

Es así en la vida del creyente. Estamos llamados a caminar por fe, a abandonarlo todo. Tenemos prohibido acumular tesoros en la tierra. ¿Hasta dónde nos atrevemos a llegar a obedecer estos mandamientos? ¿Deberíamos eliminar los seguros de vida, los seguros médicos, las cuentas de ahorro, las acciones y los bonos? La respuesta es: "Según tu fe, te sea hecho". Si tienes fe para decir: "Trabajaré duro por mis necesidades actuales y las necesidades de mi familia, pondré todo por encima de eso en la obra del Señor y confiaré en Dios para el futuro". entonces puedes estar absolutamente seguro de que el SEÑOR cuidará de tu futuro. Él ha dicho que lo haría y su palabra no puede fallar. Si, por el contrario, creemos que debemos ejercer la "prudencia humana", al proveer para un día lluvioso, Dios aún nos amará y aún nos usará de acuerdo con la medida de nuestra fe.

La vida de fe es como las aguas que brotan del Templo de Ezequiel 47. Puedes entrar hasta los tobillos, hasta las rodillas, hasta la cintura o, mejor aún, puedes nadar en ellas....Las bendiciones más selectas de Dios, por supuesto, son para aquellos que confían en Él más plenamente. Una vez que hemos probado Su fidelidad y suficiencia, queremos dejar las muletas, los apoyos y las almohadas del sentido común. O, como alguien ha dicho, "una vez que caminas sobre el agua, no quieres volver a viajar en bote". "Conforme a tu fe, te sea hecho."

" El ojo le muestra a un pobre desnudo, enfermo y encarcelado; la Fe le muestra a Jesucristo. Mt 25:40. El oído escucha insultos y persecuciones; la fe canta: «Regocíjate y gózate de alegría» Mt 5:12. El tacto nos hace sentir los golpes recibidos; la Fe nos dice: «alégrate de haber sido considerado digno de sufrir afrenta por el nombre Cristo» Hechos 5:41. El gusto nos hace sentir el incienso; la Fe nos dice que el incienso verdadero «son las oraciones de los santos» Apoc. 8:4.- William MacDonald

Los sentidos nos seducen por las bellezas creadas; la Fe piensa en la belleza duradera, eterna y tiene lástima de todas las criaturas que son nada y polvo al lado de aquella belleza. A los sentidos les horroriza el dolor; la Fe lo bendice como la corona que el Amado Esposo Celestial colocará en tus manos; "He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la Fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el SEÑOR, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no solo a mí, sino también a Todos los que aman Su venida." 2 Timoteo 4:7-8 Los sentidos se rebelan contra el insulto, y la ofensa; la Fe bendice: "bendice al que te maldice » Lucas 6:28...; lo encuentra dulce porque es compartir la suerte de Jesús... Los sentidos son curiosos; la Fe no quiere conocer nada: tiene sed de pasar toda su vida inmóvil a los pies de Jesús."- Charles de Foucauld,


El SEÑOR bendijo los últimos días de Job más que los primeros." Job 42:12

El libro de Job se considera el libro más antiguo de la Biblia, como antiguo es el sufrimiento de toda la humanidad. Su tema principal es la tribulación de un hombre bueno y justo. Y nos enseña que para los que confían en el SEÑOR todas sus pruebas terminarán en victoria.

Nuestras penas tendrán un final cuando Dios haya cumplido su propósito en ellas. Los propósitos en el caso de Job eran estos; que Satanás pudiera ser derrotado, sus planes desbaratados con sus propias armas, condenado en sus esperanzas y bendecir a Job en su postrimería más que al principio. - C.Spurgeon

"Job obtuvo su herencia por medio de sus sufrimientos. Él fue probado para que su fe y consagración fuesen confirmadas. ¿No es el propósito de mis aflicciones el profundizar mi carácter y revestirme con la gracia que antes poseía con gran escasez? Yo voy a la gloria por medio de eclipses, lágrimas y de la muerte. Las aflicciones de Job le hicieron que tuviese una concepción más elevada de Dios y pensamientos más humildes acerca de sí mismo. Y si por medio del dolor y la pérdida siento a Dios tan cerca en Su majestuosidad, para inclinarme delante de Él y orar: "Hágase tu voluntad," con ello he ganado muchísimo.

Dios dió a Job señales de la gloria futura. En aquellos días y noches de tormento constante, penetró a través del velo y pudo decir: "Yo sé que mi redentor vive." La aflicción jamás visita a un hombre, sin traer en sus manos una pepita de oro. Después del sufrimiento vinieron una serie de bendiciones espirituales: Autoridad espiritual, prosperidad, familia renovada, y larga vida. Dios restauró las riquezas de Job a pesar de que Job nunca las pidió. La agonía de Job siempre estuvo más arraigada en los aspectos espirituales que en su crisis y asuntos materiales. Sin embargo una vez que lo espiritual fue resuelto, Dios restauró lo material.

La adversidad aparente, finalmente se convertirá en la ventaja de lo que es recto, con sólo que estemos dispuestos a continuar trabajando y a esperar con paciencia. ¡Con cuánta firmeza las almas vencedoras han continuado en su trabajo con denuedo y sin temor!

Las almas más vigorosas han salido del sufrimiento; los caracteres más sólidos, están marcados con cicatrices. Los mártires se han puesto vestidos resplandecientes, y por medio de sus lágrimas, el afligido ha visto las puertas del Cielo."-Chapin.

Nuestra restauración completa será en el cielo. Dios nos ama y es justo y no sólo nos restituirá lo que hemos perdido injustamente en esta tierra, sino que nos dará más de lo que podamos imaginar cuando vivamos con Él eternamente. Así que a través de tus luchas y pruebas no desistas de tu fe en el SEÑOR, serás recompensado totalmente en el cielo. Es necesario que Él(Jesucristo) permanezca en el cielo hasta que llegue el tiempo de LA RESTAURACIÓN DE TODAS LAS COSAS, como Dios lo ha anunciado desde hace siglos por medio de sus santos profetas. Hechos 3:21

"La Fe el sendero ve aunque reinen las tinieblas, aún la noche se disipa en presencia de la Fe. ¡A la Aurora venidera con confianza se dirige donde vive el cristiano en luz duradera! Anónimo


"Si anduviere yo en medio de la angustia, Tú me vivificarás." Salmo 138:7

Por naturaleza, somos muy resistentes al sufrimiento. Con el más mínimo indicio de peligro, nos llenamos de temor, como si en nuestras emergencias no estuviera el SEÑOR para librarnos. Esta es la obra de Cristo, el autor y consumador de la Fe; que en medio de los peligros, tribulaciones, agonías e incluso la muerte, podamos confiar en la misericordia y amor de Dios, no como aquello que nos exime de "andar en medio de la angustia", sino como aquello que nos aviva, reanima y vivifica, en cada peligro, en cada dificultad y aún en la muerte: "Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo." salmo 23:4

Claramente dice: "Si ando en medio de la angustia," No si estoy en medio de la alegría y la comodidad. Es "en medio de la angustia" que Dios nos vivificará, nos renueva, nos da nueva vida, nos salva. El prueba a sus hijos bajo varias situaciones, para que vean y reconozcan Su Mano Poderosa obrando como su libertador y preservador de una manera más notable y gloriosa.

"Si estoy caminando en medio del valle de la angustia, o si lo he de hacer en el futuro, no tengo porque temer, no seré olvidado; porque Dios está conmigo, me dará fortaleza y nueva vida. El estar en alguna dificultad es bastante malo, pero es peor estar en medio de este oscuro valle y atravesarlo; con todo, el creyente avanza; mantiene un paso sosegado y seguro; está en la mejor compañía, porque su Dios está cerca para darle nueva vida. Si somos vivificados, no tenemos por qué lamentar la aflicción. Cuando Dios nos vivifica, la tribulación nunca nos perjudica."C. H. S.

"Hemos acudido a Dios en el día de la tribulación; hemos rogado por Su promesa de rescate y no hemos recibido liberación alguna; el enemigo nos continúa oprimiendo hasta que nos encontramos en lo peor de la lucha, "en medio de la angustia". Cuando Marta dijo, "SEÑOR, si Tú hubieras estado aquí mi hermano no hubiese muerto," Juan 11:21 El SEÑOR llenó su falta de fé con esta otra promesa, "Tu hermano resucitará." Juan 11.22 Cuando andamos "en medio de la angustia" y somos tentados a pensar como Marta que ya ha pasado el tiempo de poder ser liberados, Él también nos alienta con una promesa de Su palabra: "Si andas en medio de la angustia, Yo te vivificare."

Aunque haya tardado tanto Su respuesta, aunque podamos "andar en medio de la angustia" ese es el lugar donde Él nos vivifica, y no el sitio donde Él nos falta. En el mismo lugar y momento de la desesperación es cuando El extiende Su mano contra la ira de nuestros enemigos y perfecciona lo que se refiere a nosotros, en ese mismo momento es cuando Él hará que el ataque cese y termine.¿Porque desfallecer entonces? "- Aphra White.

"La sabiduría de Dios se ve en la ayuda "en medio de la angustia", en los casos desesperados. Dios muestra su sabiduría cuando falla la ayuda y la sabiduría de los hombres. Los casos difíciles no son obstáculo alguno para Él. La sabiduría de Dios nunca se halla apurada, sino que cuando las circunstancias son más oscuras, entonces aparece la estrella de la mañana de la liberación. Algunas veces Dios hace que se derrita el ánimo de sus enemigos (Josué 2:24). Otras, los distrae y hace retirar, como cuando Saúl perseguía a David. «Los filisteos han invadido el país.» «Dios se verá en el monte.» Cuando el creyente "anda en medio de la angustia", todo parece estar perdido, su paz y libertad a punto de ser sacrificadas, viene el ángel del SEÑOR, a fortalecerlo y darle vida." Thomas Watson "Aunque yo ande en medio de la angustia, Tú me vivificaras"


Dios les tiene contados a ustedes hasta los cabellos de la cabeza. Así que no tengan miedo....Mateo 10:30-31

Nada es más asombroso que el cuidado y la preocupación de Dios por sus seguidores. Las menores circunstancias de su vida están reguladas, no sólo por esa providencia general que se extiende a todas las cosas, sino por una particular providencia, que encaja y dirige todas las cosas al diseño de su salvación, haciendo que todas cooperen para su bien presente y eterno.

!Cada cabello! sobre nuestra cabeza está contado por nuestro Padre en el cielo. Entre 100,000 y 150,000 cabellos cubren la cabeza humana. Dios creó el cabello sobre nuestras cabezas como aislante durante el verano e invierno, no sólo por la apariencia. Nuestras cejas evitan que el sudor caiga en nuestros ojos y las pestañas protegen nuestros párpados cuando el polvo o pequeños insectos se acercan demasiado. Los delicados vellos en los oídos y nariz filtran las partículas presentes en el aire.

Si pudiéramos conocer cuán asombrosa creación es un cabello, cuán lleno de vida, nunca dudaríamos que Dios cuenta lo que Él ha creado. Con razón, David dijo: "Formidables, maravillosas son tus obras...Y mi alma lo sabe muy bien" (Salmos 139:14).

Jesús nos enseña que no tenemos ninguna razón para temer a los hombres ni a nada que nos pueda suceder, debemos confiar que nuestras valiosas vidas están bajo el cuidado especial y peculiar de la Divina Providencia.Mateo 10:28-33 Él creó a cada pajarillo, formó cada cuerpo humano y contó cada cabello. "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra...todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten" (Colosenses 1:16-17). Aun así, los discípulos no lo entendían. ¡Oh, cuánto debe haber anhelado Jesús, el poder llevarlos a dichas complejidades de cómo creó Él las alas y los huesos de los pajarillos y cómo diseñó el cabello! Ningún carpintero común podría haber descifrado todo esto, ¡ya que era tan formidable y maravilloso!

Él pudo haber dicho: "¿Qué pasaría si te dijera que hay 127,550 cabellos sobre tu cabeza? Ahora bien, ya que sabes que tengo contado cada cabello sobre tu cabeza, ¿no confiarás en mí para cada detalle de tu vida? ¿No creerás que Yo conozco cada paso que tú das?"

"Ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre" (Mateo 10:29). Sabiendo esto, ¿estarás "preocupado "? ¿Confiarás, ahora sí, en que Él se encargará de todas tus necesidades? ¿Dejaras de afanarte por lo que comerás y beberás? ¿Creerás ahora que tu Padre celestial sabe lo que necesitas y te lo proveerá alegremente? ¿Confiarás ahora que el SEÑOR te dará abrigo, alimento y vestido? -David Wilkerson"

No temeré, El SEÑOR me ha garantizado su protección, no me apoyo en mis propias fuerzas. Tengo Su palabra escrita. Ella es mi báculo, es mi seguridad, es mi puerto seguro. Aunque se turbe el mundo entero, yo llevo la Palabra conmigo, porque ella es mi muro y mi defensa. ¿Qué es lo que ella me dice? "Estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo." Mateo 28:20 En toda ocasión yo digo: «SEÑOR, hágase tu voluntad: no lo que quiere éste o aquél, sino lo que tú quieres que haga.» Ésta es mi fortaleza, ésta es mi roca inconmovible, éste es mi apoyo seguro.

Confiemos a Dios nuestras angustias y anhelos, y no estemos ansiosos pensando si fructificarán; pues quien nos ha dado la flor del deseo, también nos dará el fruto de su cumplimiento para su gloria, siempre que tengamos una fiel y amorosa confianza en Él. Conservemos la paz, puesto que somos sus hijos, dejemos reposar nuestro corazón con todas las preocupaciones, debilidades y agotamiento en el pecho del Salvador, que es para sus hijos un Padre por su Providencia y una Madre por su dulzura y su tierno amor. - Crisóstomo


Puestos los ojos en Jesús". Hebreos 12:2.

Es siempre obra del Espíritu Santo el apartar nuestros ojos de nosotros mismos para ponerlos en Jesús; pero la obra de Satán es diametralmente opuesta a esta, pues él está continuamente procurando que nos miremos a nosotros mismos en lugar de que miremos a Cristo. Satán nos dice: "Tus pecados son demasiado grandes para ser perdonados; tú no tienes fe, no experimentas sincero arrepentimiento, no podrás perseverar hasta el fin. Tú no tienes el gozo que tienen sus hijos y eres inconstante".

Todas estas consideraciones se dirigen al propio individuo, y nosotros nunca hallaremos consuelo o seguridad si miramos allí. Pero el Espíritu Santo aparta enteramente de allí nuestros ojos. Él nos dice que nosotros no somos nada, pero que "Cristo es todo en todos". Recuerda, por lo tanto, que no es tu adhesión a Cristo lo que te salva, sino Cristo mismo; no es tu gozo en Cristo lo que te salva, sino Cristo; no es ni aun tu fe en Cristo (aunque la fe es el medio), es más bien la sangre de Cristo.

Por lo tanto, no mires a la mano con la que te tomas de Cristo, sino a Cristo mismo; no mires a tu esperanza, sino a Jesús, la fuente de tu esperanza; no mires a tu fe, sino a Jesús, el autor y consumador de la fe. Nunca hallaremos felicidad por mirar a nuestras oraciones, a nuestras obras o a nuestros sentimientos. Es lo que Jesús es, no lo que nosotros somos, lo que da descanso al alma.

Si queremos vencer enseguida a Satán y tener paz con Dios, tenemos que mirar a Jesús. Pon los ojos únicamente en Él. Que Su muerte, Sus sufrimientos, Sus méritos, Sus glorias, Su intercesión se conserven frescos en tu mente. Cuando te despiertes a la mañana, míralo a Él. No permitas que tus dificultades, desilusiones o tus temores se interpongan entre ti y Jesús. Síguelo diligentemente y Él nunca te dejará. -C. Spurgeon

La incredulidad se pregunta: ¿Cómo podrá ser tal y tal cosa? Está llena de "comos." Pero la Fe tiene una gran respuesta, para todos los "comos," y la respuesta es: "Puestos los ojos en Jesús".

ORACIÓN: SEÑOR, altísimo y santo, manso y humilde, Tú me has traído al valle de la visión, Donde vivo en la hondura, pero te veo en las alturas; Veo tu gloria acorralado por montañas de pecado. Permíteme aprender por medio de la paradoja: Que el camino hacia abajo lleva hacia arriba, Que rebajarse es enaltecerse, Que el corazón quebrantado es el sanado, Que el espíritu contrito es el de regocijo, Que el alma pesarosa es la victoriosa, Que no tener nada es poseerlo Todo, Que cargar con la cruz es llevar la corona. Que dar es recibir. Que el valle es el lugar de la visión. SEÑOR, durante el día, las estrellas pueden verse desde los pozos más profundos, y cuanto más profundos son los pozos, más brillan tus estrellas. Permíteme encontrar tu luz en mis tinieblas, Tu vida en mi muerte, Tu gozo en mi pena, Tu gracia en mi pecado, Tus riquezas en mi pobreza, Tu gloria en mi valle. (Tomado del Valle de la Visión)