La oración nos acerca al corazón de Dios.
Cada momento que dedicamos a orar es una oportunidad para fortalecer nuestra
fe, renovar nuestra esperanza, encontrar paz en medio de las dificultades.
Siguiendo estas recomendaciones, podemos aprender a
orar con constancia, haciendo de la oración un hábito que transforme nuestra
vida y nos acerque cada día más a Él.
RECOMENDACIONES
Aparta
un tiempo para orar
Busque un sitio cómodo
y tranquilo para convertirlo en su lugar habitual de oración.
Empieza
y termina cada día orando, búscale
con todo tu corazón
Ora diariamente, para
que tengas una fe de gran profundidad.
No descuides nunca tu oración.
Recuerda que la oración, conlleva tiempo,
esfuerzo, práctica y sacrificio. .
Ore en voz
alta, de esta forma no podrá perder la concentración.
Derrame
delante de Dios los deseos de su corazón.
Prepare de
antemano sus peticiones.
No haga
oraciones rutinarias o apresuradas
Pida al
Señor que proteja tu oración y que no sea interrumpida
ORACION ANTES DE ORAR:
Señor, en el nombre de Jesús te entrego mi tiempo de oración, y te ruego que la protejas de toda distracción y asechanza del enemigo, Señor concédeme
una vida de oración constante y llena de frutos que honren tu
nombre. Gracias Señor por escuchar mi oración.. Amén.
Sugerencias
La Biblia no da lugar para un tipo de oración temporal, sino que nos
exhorta a: "Orad sin cesar".
Si tu tiempo es
demasiado ocupado, ore temprano, tome nota de las siguientes
sugerencias:
Acuéstese temprano.
No podrá levantarse temprano si se acuesta
tarde.
Levántese
inmediatamente.
La batalla normalmente se gana o se pierde en los
primeros segundos, levántate
inmediatamente, de lo contrario se quedará dormido.
Empiece
con 15 minutos al día y después extiéndalos: Es mejor utilizar 15
minutos todos los días que orar de vez en cuando, con el tiempo 15 minutos
pasan muy rápido